La crisis provocada por el nuevo coronavirus ha restringido la concesión de préstamos en la banca.
Los bancos están siendo más conservadores con sus niveles de liquidez, mientras que la demanda de crédito se ha reducido por la paralización de la economía.
Como resultado, en abril se desembolsaron $797.8 millones, es decir, 62.5% o $1,332 millones menos que en marzo de 2020.
