Los préstamos nuevos desembolsados en 2020 por los bancos con operaciones locales sumaron $15,668 millones, lo que representa una disminución de 40.4% si se compara con los $26,310 millones concedidos el año anterior, informó la Superintendencia de Bancos de Panamá, que ayer presentó los resultados financieros del ejercicio 2020.
Se trata de $10,462 millones menos puestos en la economía, ya que habitualmente los préstamos se utilizan para consumir o invertir.
Esto es una consecuencia directa del parón de actividades del año pasado, producto de la pandemia y de los cierres decretados por el Gobierno. En los principales sectores económicos que demandan créditos hubo caídas entre el 40% y el 50% respecto al ejercicio anterior.
La menor concesión de préstamos redujo los ingresos por intereses de los bancos, mientras que se produjo un aumento sustancial de las reservas, lo que provocó una reducción en las utilidades.

