Desinformación, teorías conspiradoras y dudas son una espiral creciente en medio del proceso de vacunación contra la enfermedad Covid-19 que se realiza en el país y la forma de combatirla es a través de una campaña que brinde información transparente sobre la población vacunada.
Científicos panameños plantean que urge tener información transparente y en tiempo real sobre la edad y estatus de vacunación de las personas que se hospitalizan y fallecen en el país, ya que son datos que sirven para incentivar la inmunización.
Ivonne Torres Atencio, directora del departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, sostuvo que la desinformación ha ganado terreno, en parte porque no ha habido una campaña apropiada de la autoridad regulatoria [Ministerio de Salud], en forma docente y con evidencia de los beneficios de la vacunación.
Añadió que los temores y desinformación hacen mella en la población que no sigue las fuentes confiables de información científica.
En Panamá, al menos 26% de la población ya recibió una dosis de la vacuna anticovid.
Desinformación, un peligro para la vacunación anticovid
La desinformación sobre las vacunas es descrita por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como uno de los riesgos más graves para la salud pública y es más dañina, inclusive, cuando alimenta las dudas.
En Panamá, la desinformación ha ganado terreno, porque no ha habido una campaña apropiada por parte de la autoridad regulatoria, en forma docente y con evidencia de los beneficios de la vacunación, de los términos científicos de forma comprensiva para el público general y alineada con la comunidad científica.
Así resumen el escenario del proceso de vacunación médicos y científicos, quienes coinciden que es necesario que el Ministerio de Salud (Minsa) realice una campaña apropiada para incentivar más la vacunación anticovid en el país.
Jorge Luis Prosperi, miembro del Consejo Consultivo de Salud, planteó que la comunicación adecuada ha sido y es el talón de Aquiles en el control de la epidemia. Debe mejorar, y mucho, expresó.
El especialista en salud pública explicó que lograr la aceptación de la vacuna contra la Covid-19 por parte de la población es el gran reto que enfrenta el sector salud en esta etapa de la lucha para controlar la enfermedad.
Los datos del Programa Ampliado de Inmunización del Minsa dan cuenta de que en el país hay por lo menos 26% de personas con al menos una dosis y 14% con dos dosis de la vacuna anticovid, por lo que aún se debe continuar incentivando la vacunación en la población.
Ivonne Torres Atencio, directora del departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, sostuvo que la jornada de vacunación está siendo afectada, en parte, porque los temores y desinformación hacen mella en la población que no sigue las fuentes confiables con información científica apropiada.
Detalló que un ejemplo de la desinformación que existe es que las personas hayan dejado de ir a vacunarse, por que están esperando marcas de vacunas, hasta el punto de discutir con la gente defendiendo sus puntos de vista, o en el peor de los casos queriendo ponerse otra dosis de vacuna, aunque hayan completado su esquema de vacunación.
En ese sentido, la evidencia científica indica que las dos vacunas que forman parte del portafolio de vacunas en Panamá, tanto Pfizer/BioNTech como AstraZeneca/Universidad de Oxford, son eficaces contra el virus SARS-CoV-2 y sus variantes.
Torres Atencio recomendó a las autoridades de salud reunirse con la comunidad científica, poner a trabajar adecuadamente al personal asignado a la promoción y comunicación, y alinear los mensaje con los movimientos científicos.
Por su parte, Xavier Sáez- Llorens, infectólogo, pediatra y asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 Panamá, manifestó que la desinformación se combate frontalmente, de manera contundente, clara y diaria.
Añadió que Gobierno, asociaciones médicas y científicas, medios de comunicación, empresarios y trabajadores deben actuar como fuerza común para que el mensaje correcto llegue a todos los habitantes.
Además, Sáez-Llorens dijo que urge tener información transparente y en tiempo real sobre las edades y las personas vacunadas que se hospitalizan y fallecen en el país. Esta información serviría para incentivar a que más gente se vacune al ver que la mayoría de casos graves y muertes por Covid-19 ocurren en individuos no vacunados, sostuvo.
Efecto de la vacunación
Recientemente, la Sociedad Panameña de Obstetricia y Ginecología mostró su preocupación ante profesionales de la salud, cuyo deber es velar por la salud integral y vida de la población a la que se deben de oficio, pero se prestan como voceros de la desinformación en medio de la pandemia.
La asociación médica destacó que las cifras del Minsa dan cuenta que las vacunas han disminuido la letalidad en Panamá en 58%.
La letalidad total (histórica) es de 1.6% y la letalidad en el último mes es 0.68%. Se espera que esta cifra siga a la baja a medida que haya más población vacunada.
La vacunación ha demostrado proteger contra enfermedad severa y muerte hasta en el 96% de los casos.
Actualmente, el 99% de la población que fallece por Covid-19 en Panamá es población no vacunada; mientras que los vacunados representan solo el 0.8% de muertes por SARS CoV- 2.
Percepción ante la desinformación
El proyecto Mediáticos y el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales realizó un estudio de opinión pública para conocer la percepción de la población panameña y residentes sobre la desinformación, su consumo mediático, la confianza que tiene en las fuentes informativas y cómo se han informado durante la pandemia.
El estudio, realizado mediante una encuesta en línea del 3 al 19 de mayo, mostró que hay factores como la edad, el nivel de estudios y de ingresos que influyen en la divulgación de la información sobre la Covid-19, tanto en redes sociales como en la mensajería privada.
También se encontró que existe una paradoja en cuanto a la confianza en la información sobre la Covid-19 en las redes sociales y en la mensajería privada
El contraste se encontró entre aquellos que se informan sobre la Covid-19 en redes sociales, frente al exiguo grupo que desconfía bastante o mucho en esta información; y entre aquellos que se informan por mensajería privada frente a un escaso grupo que confía bastante o mucho en los grupos de mensajería privada. Esta paradoja indica que, posiblemente, estos canales de comunicación son percibidos como una fuente de noticias falsas y desinformación.
El estudio fue realizado con una muestra de 902 personas, de las cuales el 48.6% tiene ingresos mayores a $2 mil mensuales; 68.4% educación universitaria completa; y el 83.45% vive en Panamá y Panamá Oeste.

