El abogado Rosendo Rivera retiró ayer su acusación particular contra el expresidente Ricardo Martinelli por los pinchazos y con ello se sumó a otros tres querellantes que hicieron lo propio. Quedan otros dos.
En un documento dirigido al tribunal que preside el nuevo juicio al exmandatario –con sello de recibido de la Oficia Judicial del Primer Distrito Judicial de Panamá, fechado ayer– Rivera alegó que no desea continuar como acusador y por tanto se retira de manera “voluntaria” e “irrevocable”.
Este medio consultó a Rivera y a su abogado, David Cuevas, y ambos confirmaron la autenticidad del documento.
En tanto, La Prensa supo que ambas partes llegaron a un acuerdo extrajudicial, que implica que Rivera retire una demanda civil millonaria y una penal que había interpuesto contra Martinelli, mientras que este aceptó quitar una denuncia penal y una demanda civil contra Rivera y, además, desistió de presentar nuevas acciones legales contra el abogado.
El acuerdo también incluye cláusulas de confidencialidad e impide que tanto Martinelli como Rivera se sigan refiriendo a dichos casos. Asimismo, se comprometieron a cesar los ataques de uno contra otro.
El pasado lunes, Cuevas dijo que se reunió en tres ocasiones con los abogados de Martinelli, pero que su propuesta no satisface a su cliente. “Así que si no mejoran su oferta y cumplen con las aspiraciones de mi representado, nos mantenemos en el caso”, declaró entonces.
Los otros tres querellantes que han retirado su acusación o desistido de sus pretensiones iniciales son el exalcalde de Panamá y excandidato presidencial del oficialista Partido Revolucionario Democrático, Juan Carlos Navarro; el periodista Rubén Polanco, y el médico Mauro Zúñiga.
Hasta ahora se desconoce si estos querellantes o Rivera recibieron beneficios económicos por retirar sus pretensiones. Consultado al respecto, Martinelli respondió: “yo no soy puerco que da manteca”.
En el caso de Zúñiga, sus hijos y un hermano anunciaron que presentarán una denuncia ante el Ministerio Público, pues dudan que el médico, un duro crítico de Martinelli, haya firmado el desistimiento en vista de que se encuentra en condiciones delicadas de salud.
Siguen como querellantes los perredistas Balbina Herrera y Mitchell Doens.
Tercer día de juicio
Ayer, en el tercer día del juicio por los pinchazos, la exdirectora de Informática del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), Iris González, compareció como testigo de la Fiscalía Contra la Delincuencia Organizada.
González confirmó que Rony Rodríguez, alias Didier y entonces director de Inteligencia y subdirector del CSN; William Pittí , apodado Guillermo (subdirector de Inteligencia), e Ismael Pittí, alias Brad, laboraron cuando ella estaba a cargo del despacho, durante el período presidencial de Martinelli (2009-2014).
Carlos Herrera Delegado, abogado de los querellantes Balbina Herrera y Mitchell Doens, dijo que con el testimonio de esta exfuncionaria se ha dejado bien claro que los agentes de inteligencia alias Didier, Guillermo y Brad tenían un internet paralelo, del cual desconocía por completo el Consejo de Seguridad y que, para sorpresa de todos, el que sí lo conocía era el director de la época, Alejandro Garuz.
“De la misma manera, hemos podido establecer que se realizaron diligencias tendientes a recuperar el equipo informático de los agentes Rony Rodríguez y William Pittí. Ese equipo informático fue sometido a las incautaciones de datos y del cual se sacaron los pinchazos que vamos a poder judicializar a través del testimonio del perito”, agregó Herrera Delegado.
Tras dos horas de receso, compareció como testigo en el juicio un trabajador de una empresa telefónica.
Martinelli solicitó al tribunal que el juicio sea transmitido públicamente, pero esto le fue negado.
