El desplazamiento de personas por el repunte de la violencia en Colombia se disparó 256% durante el primer semestre de este año, con respecto al mismo periodo de 2020, informó ayer la Defensoría del Pueblo.
Entre enero y junio, 44 mil 290 personas tuvieron que huir de sus hogares frente a 13 mil 912 que se vieron forzadas a hacerlo en 2020, por cuenta del recrudecimiento de la violencia que siguió al proceso de paz de 2016 con la extinta guerrilla de las FARC, señaló el organismo estatal que vela por los derechos humanos.
Durante la presentación de las cifras, la Defensoría dijo que el fenómeno se acerca a los niveles de la década de 1990, cuando los paramilitares avanzaron a sangre y fuego sobre las zonas guerrilleras en una espiral de violencia que a la postre convirtió a Colombia en el país con mayor desplazamiento interno en el mundo, según Naciones Unidas.
Estamos viendo “una situación igual o similar”, dijo el jefe del organismo, Carlos Camargo.
Colombia atraviesa por un nuevo ciclo de violencia, protagonizado por grupos armados que se disputan el control de los espacios y actividades que dejaron los exrebeldes de las FARC tras los acuerdos de paz.
En puntos alejados del país, donde sobre todo se impone el narcotráfico, los combates entre irregulares o con el ejército obligan a cientos de familias a huir en desplazamientos forzados masivos, explicó la Defensoría.
Los departamentos más castigados por este fenómeno son algunos de los que se encuentran cerca de Ecuador: Nariño, Valle del Cauca y Cauca. Le siguen Chocó y Antioquia, así como Norte de Santander y Arauca, estos dos últimos en los límites con Venezuela.
Disidentes que se marginaron del acuerdo de paz, guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y bandas de origen paramilitar se disputan miles de hectáreas de narcocultivos y las rutas para la salida de la cocaína hacia Centroamérica y Estados Unidos, principalmente.
Los grupos armados también se pelean por las rentas derivadas de la explotación ilegal de oro.
Ayer, tres soldados cayeron abatidos y cinco más fueron heridos en combates con guerrilleros disidentes de las FARC en el suroeste de Colombia, informaron las fuerzas militares.
Los choques se produjeron cuando las tropas acompañaban el “retorno de familias desplazadas de esta región por enfrentamientos”.

