Política partidista

Destitución de Rosario Turner revuelve al PRD

Destitución de Rosario Turner revuelve al PRD
Turner lideró el Ministerio de Salud desde el 1 de julio de 2019 al 24 de junio de 2020. Archivo

Rosario Turner tenía una agenda bien definida la tarde del miércoles 24 de junio, día en que el presidente Laurentino Nito Cortizo la removió del Ministerio de Salud (Minsa), cartera en la que cargaba la batuta de la estrategia contra el coronavirus.

Después de acudir a la Asamblea Nacional, donde sustentó traslados de partidas por $20.4 millones para el Minsa, se preparaba para hablarle al país a las 6:00 p.m. en cadena nacional sobre el avance de la Covid-19.

Sin embargo, una llamada hecha desde el Palacio de las Garzas no solo trastocó sus planes, sino que dio un giro de timón a la política que el gobierno adelantó en los más de 100 días de crisis sanitaria.

Le dijeron que ya no estaría al frente de la cartera de Salud, que desde ese día tendría como capitán a Luis Francisco Sucre, quien ejercía como su viceministro.

“El formato de la conferencia de prensa de todos los días, que es donde ella debía dar explicaciones, se modificó, se fabricó un video enlatado que creo que le hizo mucho daño”.

Pedro Miguel González, secretario general del PRD.

Turner se fue a su despacho y estuvo hasta altas horas de la noche empacando sus cosas para entregar la oficina al nuevo ministro en la mañana siguiente. Terminaba así su poderoso rol de ministra de Salud, desde el que llegó a tomar las decisiones más importantes para el país en medio de la crisis.

PRD contra PRD

La historia la narra Pedro Miguel González, secretario general del Partido Revolucionario Democrático (PRD). Lo dijo el pasado viernes en Radio Panamá y lo volvió a contar ayer en “Radar”, de TVN. El político reiteró que desconoce cuáles fueron los motivos por los que Cortizo la removió del puesto y admitió que esto ha causado “conmoción” y “malestar” en el partido.

Pero, estas palabras no le cayeron bien a su copartidario y diputado Benicio Robinson, presidente del PRD, quien en Twitter hizo un llamado a los miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) para discutir los asuntos del PRD en el partido: “En nada contribuye llevar estos temas a los medios de comunicación”, aseguró Robinson, quien no estaba en la Comisión de Presupuesto, instancia que preside, en el momento en que Turner sustentó los traslados de partidas el miércoles que la despidieron del Gobierno.

Aunque están en el mismo partido, son de facciones adversas. En la política local hay una premisa que dice que la más enconada oposición del PRD está, precisamente, en el PRD. La batalla entre estos dos grupos perredistas podría remontarse al 30 de octubre de 2016, cuando el partido escogió al actual CEN. Ese día, la nómina de González [a la que pertenece Turner] se enfrentó a la de Robinson, quien hizo mancuerna con el expresidente Ernesto Pérez Balladares (1994-1999).

Robinson ganó la presidencia, pero su aliado Pérez Balladares fue derrotado por González, quien se quedó con el máximo cargo del colectivo: la secretaría general, puesto desde el que se manejan los millones del subsidio electoral.

Desde ese momento, González y Robinson han comandado al PRD entre amores y odios. Frente a las cámaras y en episodios claves de la política, como las elecciones de mayo de 2019, proyectan unidad. Pero cuando se cierran las puertas del partido, afloran las pugnas.

Para el analista político Edwin Cabrera, si bien es “normal” que a lo interno de los partido existan tensiones, sobre todo si se trata de un partido tan grande [510 mil miembros], cuando esas tensiones se proyectan sobre el equipo de gobierno surge un problema. “Se frena, baja la velocidad de la capacidad de ejecución del equipo de gobierno y se detiene en esta intriga palaciega”, opinó.

Estas fisuras se agigantan cuando en el PRD ya se empieza a hablar del próximo congreso para renovar el partido, que según González está agendado para octubre de 2021. Esto activa las distintas corrientes que buscan ganar espacios en el gobierno, fórmula que les daría réditos en la contienda.

Ya González adelantó que Turner podría ayudarlo a organizar el congreso de 2021. “Y ahora con todo ese caudal político que ella tiene, con toda esa solidaridad y respaldo que ha venido recibiendo, estoy seguro de que ayudará mucho a las tareas a lo interno del partido, de cara a la organización en su momento, de un próximo congreso (...)”, dijo.

Pero González y Robinson se enfrentarían a otra facción, la del vicepresidente y ministro de la Presidencia, José Gabriel Gaby Carrizo, uno de los que no tenía buena relación con Turner en el gabinete.

De hecho, González ayer hizo referencia al mensaje pregrabado transmitido el pasado 15 de mayo, en el que Turner dio explicaciones sobre compras de insumos y equipos médicos gestionadas por el Ministerio de la Presidencia. “Creo que ella sufrió quizá un bajón en su popularidad cuando de alguna manera quiso dar explicaciones sobre contrataciones cuestionadas en medio de la pandemia, que no eran su responsabilidad”, indicó el perredista, quien de pasó dijo sentirse responsable de eso porque él le pidió que ayudara a explicar el asunto.

“Sin embargo, el formato de la conferencia de prensa de todos los días, que es donde ella debía de dar explicaciones a los periodistas, se modificó, se fabricó un video enlatado que creo que le hizo mucho daño”, contó.

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