El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, aseguró ayer que “el miedo” no detendrá a la Asamblea Nacional, después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) elevó a 10 el número de diputados opositores que ordenó enviar a juicio, por su apoyo a un fallido alzamiento militar.
“El miedo no nos va a detener”, declaró el también jefe del Parlamento.
Los parlamentarios Freddy Superlano, Sergio Vergara y Juan Andrés Mejía fueron sindicados de los delitos de traición a la patria, conspiración y rebelión civil, indicó el tribunal venezolano en un comunicado, mientras que los siete primeros parlamentarios que fueron despojados de su inmunidad para ser procesados comenzaron a resguardarse para evitar su detención.
El TSJ envió el caso de los tres nuevos congresistas a la todopoderosa Asamblea Constituyente, controlada por el chavismo, que ya el martes despojó a los primeros siete de su fuero, para que sean juzgados en tribunales ordinarios.
Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, apuntó que el miedo es la “única estrategia” del régimen de Nicolás Maduro para seguir en el poder. Además de su llamado a multiplicar las manifestaciones, Guaidó reiteró su convocatoria a una huelga nacional como próximo paso a seguir, aunque sin fecha definida.
Anoche, funcionarios de inteligencia detuvieron al vicepresidente de la Asamblea, Édgar Zambrano, acusado de rebelión y traición a la patria tras el alzamiento militar del pasado 30 de abril.
Medidas y reacciones
Tras esperar infructuosamente que la sublevación desatara un apoyo en cadena del estamento castrense, 25 insurrectos pidieron asilo en embajadas como la de Brasil, mientras el opositor Leopoldo López, liberado por ellos de su prisión domiciliaria, se refugió en la residencia del embajador español.
Maduro expulsó al exjefe de la policía política y a otros 55 militares acusados de estar implicados en el fallido alzamiento militar.
Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos, sostuvo que le repugnaba ver a políticos en su país y en Reino Unido que continúan apoyando a Maduro.
“Es repugnante ver a líderes no solo en el Reino Unido, sino también en Estados Unidos, que continúan apoyando al dictador asesino Maduro”, dijo Pompeo a periodistas, cuando se le preguntó por la posición del líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, sobre Venezuela.
Por su parte, el canciller interino de España, Josep Borrell, denunció que la política estadounidense hacia Venezuela es “como el cowboy del oeste, diciendo ‘miren que desenfundo”.
Agregó que Venezuela necesita “una solución pacífica, negociada y democrática”.
Ayer, el comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, Luis Fernando Navarro, dijo que unos mil 100 miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), el 45% de los combatientes de esa guerrilla guevarista, se refugian en Venezuela.
El ELN, reconocida como la última guerrilla de Colombia tras el desarme de las FARC en 2017, cuenta con unos 2 mil 300 combatientes y una extensa red de apoyo, según explicó el comando de las fuerzas militares.
