Las cárceles de mujeres del país están repletas de madres con dos o más hijos.
Así lo diagnosticó un estudio del Ministerio de Gobierno (Mingob) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que advierte que el 81% de las privadas de libertad son madres de dos o más hijos.
En su mayoría son mujeres solteras, con un pobre nivel de escolaridad y bajos recursos económicos.
El diagnóstico, que de acuerdo con la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, es pionero en la región, destaca además que esta situación afecta a los hijos de las privadas de libertad quienes se sienten culpables de la situación de sus madres, además de que sufren expulsión y discriminación en el sistema escolar, y no cuentan con apoyo psicosocial o espiritual, ni con una figura paternal. Revela también que un grupo importante de estos menores se encuentra desarraigado de su familia, y viviendo en organizaciones no gubernamentales. El documento advierte también que en las prisiones se niega el derecho a la lactancia, ya que no hay espacios para promoverlo.
María Luisa Romero, ministra de Gobierno, dice que el documento les permitirá trabajar en un sistema para atender las necesidades de estos menores.
El drama de ser mujer con hijos y estar en una cárcel
