Entre marzo y noviembre, en ocho meses de pandemia, el saldo de la deuda pública se ha disparado.
Al 31 de marzo, al término del mes en que se conocieron los primeros casos de Covid-19 en el país, el sector público no financiero debía $29,845.2 millones, mientras que al 30 de noviembre los compromisos ascendieron a $36,085.8 millones, es decir, $6,240.6 millones o un 20.9% de aumento, según el Ministerio de Economía y Finanzas.
La cifra aumentará en los próximos meses, ya que el país tiene contratados préstamos por $1,382 millones aún pendientes de desembolso.

