Panamá está en deuda con los adultos mayores, sobre todo en materia de educación y empleo, señala el segundo informe sobre el Índice Global de Envejecimiento, publicado ayer.
El estudio, elaborado por la organización no gubernamental HelpAge International, con el respaldo del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa, por sus siglas en inglés), coloca al país en la posición 24 entre 96 naciones evaluadas.
El índice mide los niveles de bienestar de los ancianos. En una escala de 0 a 100, mientras más bajo es el puntaje, peor es la evaluación.
La peor calificación de Panamá (40.2) tiene que ver con la educación y el empleo, áreas en las que, según el informe, no se ha invertido lo suficiente para satisfacer las necesidades de este segmento de la población.
En este sentido, la secretaria de la Red Continental de Personas Mayores, Edilma Camargo, opinó que debe estudiarse la posibilidad de que las personas que se dedican a la economía informal paguen seguro social, para que cuando envejezcan no terminen siendo una carga más para el Estado.
La salud fue otro de los aspectos evaluados y obtuvo una calificación de 68.69, por lo que el país debe dar prioridad a la calidad de la atención en vez de a la construcción de centros, según opinó Camargo.
Por su parte, el director regional de HelpAge Internacional, Joost Martens, indicó que se deben replantear las políticas públicas para incluir a los adultos mayores.
Asimismo advirtió de que el país debe prepararse ante el aumento de la esperanza de vida, que es de más de 80 años desde 2010.
Argénida de Barrios, directora de la Universidad del Trabajo y la Tercera Edad, recordó que hace 15 años fue presentado un proyecto de ley para garantizar los derechos de esta población, pero no prosperó.
En este segundo informe, Panamá ocupa la tercera posición del continente, después de Chile y Uruguay.