Los gastos vinculados a la escuela representan una parte importante en los presupuestos de muchas familias, una carga que se puede aligerar a través de la deducción de impuestos.
Los gastos de matrícula, mensualidad, útiles, uniformes y transporte escolar en primer y segundo nivel de enseñanza, así como la matrícula y las horas crédito en educación universitaria se pueden deducir, generando en algunos casos devoluciones.
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