El primer duelo presidencial en el campus Harmodio Arias Madrid de la Universidad de Panamá fue predecible. Una puesta en escena en la que nadie se salió de su guión.
A ratos, los candidatos buscaron el cuerpo a cuerpo, en un intento de provocar a sus contrincantes políticos, aunque ninguno fue tan certero como para descuadrar el diálogo que todos habían practicado con sus equipos de campaña.
Cada uno de los siete candidatos tenía dos minutos para desarrollar sus propuestas en los diversos ejes temáticos que se discutieron. Y a pesar de que se trataba de áreas tan complejas como la salud, la educación, la seguridad alimentaria y el fortalecimiento institucional, todos utilizaban el tiempo cedido para repetir una y otra vez lo que harían, sin profundizar en cómo lo lograrían, salvo contadas ocasiones.
Se trató del primer debate con las reglas del juego que impone el nuevo Código Electoral. Era la primera vez que por mandato legal se hacía un debate presidencial.
Cara a cara, en directo, en televisión nacional y en redes sociales, los candidatos se midieron sin mucha fuerza, con propuestas trazadas, casi con un mismo formato.La eliminación de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), el control de las importaciones en tiempo de cosecha, el cuestionamiento del sistema educativo y la revisión de la ley de la Caja de Seguro Social fueron coincidencias en la retórica.

El encuentro se inició a las 8:00 p.m. y terminó a las 10:20 p.m. con respuestas telegrafiadas.