La construcción de la nueva sede de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (UP) debe esperar.
Este proyecto fue adjudicado en septiembre pasado al consorcio Astaldi-CCG –conformado por las empresas Astaldi, S.A. y Construcciones Civiles Generales, S.A.– y contemplaba el desarrollo de los estudios, diseño de planos y construcción y equipamiento del centro de formación.
No obstante, el ministro de Salud, Miguel Mayo, informó que la obra tendrá que licitarse de nuevo, debido a que una de las empresas fue inhabilitada para celebrar contratos con el Estado por incumplimiento con el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial.
La Ley 22 del 27 de junio de 2006, que regula las contrataciones públicas en Panamá, establece que incumplir una o varias cláusulas de un contrato o no entregar las obras a conformidad es causal para que la empresa sea inhabilitada en otras licitaciones.
Por su parte, el decano de la Facultad de Medicina, Enrique Mendoza, subrayó que es lamentable que el proyecto no avance, ya que se trata de una necesidad para preparar a los futuros médicos y personal de salud de todo el país.
“Después de ocho años de intentos, no hemos podido construir un nuevo centro de enseñanza”, puntualizó.
Mendoza mencionó que la actual estructura tiene 70 años y alberga a mil 500 estudiantes, de manera que se ha quedado pequeña ante la demanda actual.
Allí no solo se forman médicos, sino también otras profesiones, como tecnólogos y nutricionistas , dijo.
Para la construcción de esta obra, el Minsa y la UP firmaron un convenio a través del cual se otorgaban $70 millones.
