El pasado 3 de agosto, el diputado independiente Gabriel Silva presentó un anteproyecto de ley en el que propone la ampliación del interés preferencial a las viviendas usadas, intentando expandir el subsidio que el Estado en estos momentos solo ofrece a los propietarios de viviendas nuevas, y con el cual se ha dinamizado por más de 30 años la industria de la construcción.
Silva explicó que este ajuste lleva intrínseco el enfoque de propiciar un desarrollo sostenible, al estimular el uso de las infraestructuras ya existentes, otorgando estructuras de financiamiento accesibles para su compra.
En la exposición de motivos, Silva explicó que en Chile, Uruguay, México y Canadá se aplican diferentes mecanismos de apoyo para préstamos hipotecarios para viviendas tanto nuevas como usadas.
Precisó que el Estado podría reducir el gasto en infraestructura, al reducirse la demanda de servicios públicos en zonas por desarrollar.

