El sistema definido de pensiones enfrenta una deuda impagable con los actuales y futuros pensionados.
Sin reservas suficientes y con menos ingresos de los contribuyentes a medida que pasan los años, aunado a los estragos de la pandemia en la recaudación de la cuota obrero patronal, se esperaba que la junta directiva de la Caja de Seguro Social (CSS) diera recomendaciones sobre el futuro del programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Luego de presentarse el informe de la junta técnica actuarial en octubre de 2019, la directiva de la CSS tenía un plazo no mayor de 90 días para proponer “recomendaciones necesarias para equilibrar el costo de las obligaciones y el financiamiento del régimen” de pensiones, tal como lo dictamina la ley orgánica de la CSS.
Este plazo de 90 días se cumplió el pasado 8 de enero sin que se hayan entregado las recomendaciones que permitirían equilibrar el sistema.
El representante de los profesionales de la salud en la junta directiva de la CSS, Alfredo Macharaviaya, argumentó que al informe actuarial, con información de 2018, le falta el refrendo de la Contraloría. Por otro lado, precisó que cualquier recomendación por parte de la junta directiva sería motivo de una intranquilidad social, por lo que prefieren que el tema sea abordado en el diálogo nacional.
