Según los reportes de la Organización Panamericana de la Salud, la situación hospitalaria a nivel nacional registra una ocupación del 48% de hospitalización en sala y del 51% en unidades de cuidados intensivos. Los nuevos ingresos por la Covid-19 bajaron en 38.3% en sala y 23.4% en cuidados intensivos.
Inmunización cambiaría dinámica de casos y muertes
La disminución de casos de la Covid-19 de las últimas semanas también cambió la dinámica de las hospitalizaciones en todo el país, tanto en sala como en unidades de cuidados intensivos.
De acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la situación hospitalaria a nivel nacional registra una ocupación del 48% en hospitalizaciones en sala, del 51% en unidades de cuidados intensivos (UCI) y del 25% en los ventiladores.
Para tener una idea de lo que ocurre, desde el 28 de febrero al 6 de marzo se tiene registrado un promedio diario de 893 ingresos en sala y 157 en cuidados intensivos; es decir, una reducción del 38.3% de los ingresos en sala y del 23.4% en los de UCI, en relación con los promedios registrados durante el mes de febrero pasado.
Incluso, a medida de que pasan los días, la cifra disminuye más. Por ejemplo, el Ministerio de Salud (Minsa) reportó este jueves que en todo el país habían 840 hospitalizados por la Covid-19 y que de ellos, 732 se encuentran en sala y 108 en UCI.
En palabras del epidemiólogo Arturo Rebollón, Panamá está en la “fase de la esperanza”, ya que si bien hay cifras muy parecidas a las del mes de septiembre, a diferencia de ese momento, ahora la tendencia es que los casos van en descenso y no en aumento.
De hecho, durante la primera semana de marzo se reportaron 4 mil 32 casos totales, lo que representa una disminución del 84% de casos con relación a los presentados en la primera semana de enero.
“Varias salas de hospitalización para pacientes Covid-19 han sido cerradas y estamos viendo que están funcionando para atender a pacientes con otros padecimientos. Nos encontramos en un buen escenario”, dijo.
Adultos mayores
Ante el inicio de la etapa 2A de la fase 2 del plan de vacunación, el epidemiólogo consideró que habrá cambios en la tendencia de las muertes y contagios.
La mencionada etapa contempla a las personas mayores de 60 años de edad y a la población de 16 a 59 años con enfermedades crónicas.
En ese contexto, subrayó que como ya se está vacunando a las personas mayores de 60 años, van a bajar las muertes y hospitalizaciones en ese grupo poblacional.
Hasta el pasado 6 de marzo, en el país se habían reportado 5 mil 692 decesos y, de ese total, 4 mil 243 correspondía a mayores de 60 años. Es decir, tres de cada cuatro muertes que se reportan en Panamá debido a la Covid-19 ocurre en ese grupo de edad, por lo que para Rebollón, con la vacunación habrá un drástico descenso en los casos, defunciones y hospitalizaciones.
No obstante, Rebollón consideró que la tendencia de muertes y hospitalizaciones podría mantenerse en los otros grupos de edad que aún no se vacunan.
“Todo está bajando [casos y hospitalizaciones] y como se inmuniza a los adultos mayores, es posible que las estadísticas reflejen mayormente los casos y hospitalizaciones de los menores de 59 años”, puntualizó.
A este último grupo de edad recomendó seguir con el uso de mascarilla, distanciamiento y lavado de manos, mientras las jornadas de vacunación llegan a ellos.
A juicio del epidemiólogo, el país ha logrado mejores números en su lucha contra la Covid-19, porque hay mejores protocolos de defensa y la gente se cuida mejor. “Ahora, solo queda vacunar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible”, acotó Rebollón.
El futuro
Para el especialista en salud pública Jorge Luis Prosperi, en el corto plazo Panamá parece estar en lo que los epidemiólogos llaman un “punto de inflexión”.
Su argumento se basa en que desde hace siete semanas mantenemos un marcado descenso en el número de casos y defunciones; cada vez son menos las hospitalizaciones en salas y en UCI; la velocidad de transmisión del virus se encuentra por debajo de 0.9, y el país se acerca cada vez más al 5% de positividad en las pruebas de laboratorio, considerado como necesario para controlar la epidemia.
Sin embargo, manifestó que todavía el virus está circulando por todo el territorio. “Aunque vamos avanzando en la cobertura de vacunación, dependemos de la industria farmacéutica para alcanzar el 70% necesario para la inmunidad de rebaño y frenar la epidemia y [también] está el asunto de las variantes del virus, que parecen ser más contagiosas y que siempre ocurrirán si no frenamos rápidamente la transmisión”, advirtió.
Concluyó que es improbable que la transmisión del virus se termine “de una vez para siempre”. Según Prosperi, el futuro de la pandemia de la Covid-19 dependerá de que se mantengan las medidas que se ya conocen y se avance rápidamente con la vacunación. “Así, mantendremos una baja circulación del virus y una disminución lenta pero progresiva de los casos y defunciones por la enfermedad”, expresó.
Por su parte, el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, subrayó que actualmente mantienen los dos principales objetivos de la estrategia de salud pública contra la Covid-19: la trazabilidad de cada contagio que se descubra en el país y la vacunación masiva.
“Las vacunas traen esperanzas a toda la población, pero debemos seguir cuidándonos y tener paciencia, ya que dependemos de la producción de los laboratorios de las empresas farmacéuticas”, aportó.

