CRISIS

Duque cede y acepta reunirse con líderes de las protestas callejeras

Duque cede y acepta reunirse con líderes de las protestas callejeras
Iván Duque. AFP

El gobierno de Iván Duque aceptó ayer dialogar directamente con los líderes de las protestas en Colombia, que desde hace 12 días colman las calles en rechazo a sus políticas, y pidió suspender una manifestación prevista para mañana.

“Estamos hoy dispuestos y listos a sentarnos con ellos esta tarde o mañana para discutir sobre” su agenda de reclamos, dijo a medios Diego Molano, coordinador de los diálogos adelantados por Duque en un intento por aliviar el descontento social.

Además, el alto funcionario pidió suspender una marcha convocada para el 4 de diciembre, porque, según él, deben mitigarse “los efectos económicos que está teniendo” la huelga sobre el comercio en épocas navideñas.

“Estamos hoy dispuestos y listos a sentarnos con ellos esta tarde o mañana para discutir sobre su agenda de reclamos”.

Diego Molano, coordinador de los diálogos que impulsa el gobierno de Colombia ante las protestas.

“Le planteamos al Comité Nacional del Paro que el gobierno y el presidente Duque tiene toda la disposición de diálogo sin ultimátum, sin presiones y por el bien de Colombia”, agregó.

De momento, no se conoce respuesta de los miembros del Comité Nacional de Paro, que reúne sindicatos, estudiantes, indígenas y políticos de oposición.

Desde el 21 de noviembre, ríos de personas se movilizan a diario en diferentes ciudades de Colombia, en el mayor desafío popular que haya encarado un gobierno desde los años setenta.

En un primer encuentro infructuoso el 26 de noviembre, los representantes de los manifestantes presentaron al gobierno 13 pedidos que incluyen desde el retiro de una reforma tributaria en trámite parlamentario hasta el cumplimiento cabal del acuerdo de paz firmado con rebeldes de las FARC en 2016.

En respuesta a las protestas, Duque inició un ciclo de diálogos con sectores que incluso no estaban reclamando en las calles, y hasta ahora se había mostrado reticente a reunirse exclusivamente con los líderes del paro. Sin embargo, la presión en las calles se mantuvo y ayer el mandatario cedió a la organización de una “mesa paralela a la Conversación Nacional” a través de Molano.

Además de rechazar la privatización de bienes públicos o exigir mayores recursos para la educación pública, los colombianos repudian el asesinato selectivo de activistas de derechos humanos y líderes sociales.

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