El presidente Iván Duque dio inicio a un “diálogo social” que convocó ante las protestas contra su gobierno, que ayer sumaron cuatro días, informó la Presidencia de Colombia en un comunicado.
Hacia las 3:00 p.m. (hora local) del domingo, el mandatario inició en la presidencial Casa de Nariño “el diálogo social con los alcaldes electos del país”, que asumirán su cargo en enero de 2020, señaló el boletín.
En el encuentro participan 24 futuros mandatarios de capitales departamentales, entre ellos los de Bogotá, Cali y Medellín, epicentros de las protestas recientes, sin que se sepa de momento si se desplazaron o asistieron al diálogo a distancia.
El mandatario expuso “los avances y retos de su Gobierno” y escuchó las posiciones de los alcaldes en temas de educación, salud, paz o infraestructura, según el comunicado.
“Evaluamos la coyuntura y necesidades urgentes de municipios y ciudades, y los planes que tienen”, agregó Duque en un tuit, sin referirse a los reclamos de los manifestantes.
Presionado por las marchas, Duque adelantó la conversación nacional prevista para el próximo miércoles para ayer, cuando también tiene planeado encontrarse con gobernadores electos.
El jefe de Estado se reunirá hoy con la Comisión Nacional de Concertación Laboral, que agrupa a representantes del gobierno, patrones y empleados, y a lo largo de la semana con otros “sectores sociales”.
Duque había llamado a “una conversación nacional” el pasado viernes, un día después de protestas multitudinarias contra sus políticas sociales, económicas y de seguridad.
Afirmó entonces que los debates servirían para hacer “reformas” a su política social, sin precisar si se reuniría con los promotores de las marchas y recogería sus reclamos.
El representante de la Central Unitaria de Trabajadores, uno de los mayores sindicatos, Diógenes Orjuela, indicó en un tuit que la comisión de concertación laboral con la que se reunirá Duque no “representa” a los promotores del llamado paro nacional del 21 de noviembre.
Protestas continúan
A lo largo del domingo, un menor número de manifestantes que en los días anteriores llamó a mantener los cacerolazos y protestas contra Duque en Bogotá, Medellín y Cali.
“Nos mantiene aquí que el gobierno no se ha manifestado directamente con nosotros, simplemente lo que nos ha causado ha sido miedo y no nos ha dado una solución”, dijo Prets Álvarez, un gastrónomo de 21 años que se movilizó la noche del sábado junto a centenares en el Parque de los Hippies, en el norte.
Allí algunos prendieron antorchas, como una nueva forma de expresar un malestar social que aumenta paulatinamente contra una administración que suma poco más de 15 meses en el poder.
“El pueblo colombiano está cansado de tanta guerra y está cansado de que nos ignoren y que nos sigan metiendo todo por los ojos”, agregó Álvarez. A su lado ondeaban banderas y pancartas, con pullas y hasta bromas que evidencian que los jóvenes tomaron el testigo de un paro ideado por las centrales obreras.
Las centrales obreras convocaron primero a la movilización del jueves contra supuestas iniciativas gubernamentales para flexibilizar el mercado laboral y las pensiones.
Luego se unieron los estudiantes, que reclaman más recursos para la educación pública e indígenas que exigen protección tras el asesinato de decenas de ellos desde que Duque asumió el poder en agosto de 2018. Así como opositores, artistas y ambientalistas.
Todos cuestionan el constante asesinato de líderes sociales y el intento de modificar el pacto de paz de 2016 que desarmó a la exguerrilla FARC, que también ha participado en las movilizaciones y celebró ayer el tercer aniversario de los acuerdos.
