Un grupo de 20 organizaciones de la sociedad civil, médica e internacional, advirtió que la educación a distancia no ha sido suficiente para garantizar acceso y calidad educativa para todos los estudiantes, por lo que es importante trabajar en conjunto para lograr que todas las escuelas del país reabran en modo presencial.
A través de un comunicado, las organizaciones enfatizaron que los cierres prolongados de las escuelas pueden traer consecuencias muy graves a la niñez y la adolescencia, como el aumento del trabajo infantil y del embarazo en adolescentes, el abandono escolar, trastornos en el lenguaje, impacto en la salud mental y rezago educativo, entre otras.
Los datos del Ministerio de Educación (Meduca) permiten establecer que sólo un 34% de los 921 mil 314 estudiantes de escuelas oficiales y particulares del país está recibiendo clases de forma semipresencial o bajo tutoría.
Educación a distancia traerá consecuencias a futuro
Un grupo de 20 organizaciones, entre sociales, médicas e internacionales, mostró su preocupación, porque con casi dos años sin clases presenciales producto de la pandemia de Covid-19, el país se encuentra ante una posible crisis generacional de la educación.
Firmantes del comunicado
Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Asociación Panameña de Pediatría, Movimiento Todo Panamá y Asociación Pro Valores Cívicos y Morales, entre otras.
A través de un comunicado, las organizaciones advirtieron que la educación a distancia no ha sido suficiente para garantizar acceso y calidad educativa para todos los estudiantes, por lo que es importante trabajar en conjunto para lograr que todas las escuelas del país reabran en modo presencial.
Además, enfatizaron que los cierres prolongados de las escuelas pueden traer consecuencias muy graves a la niñez y la adolescencia, como el aumento del trabajo infantil y del embarazo en adolescentes, el abandono escolar, trastornos en el lenguaje, impacto en la salud mental y rezago educativo, entre otras.
“Las escuelas, cuando aplican las medidas de control y prevención necesarias, son espacios seguros. Además, Panamá es uno de los países del mundo con la mayor cantidad de población y docentes vacunados lo que brinda condiciones de bioseguridad para el retorno de toda la comunidad educativa a los planteles”, argumentan las organizaciones.
Los datos del Ministerio de Educación (Meduca) muestran que un 43% de las escuelas oficiales y particulares está a distancia.
El otro 53% de las escuelas está atendiendo a un total de 314 mil 188 estudiantes que reciben clases a través de las modalidades semipresencial y de tutoría. La población educativa del país es de 921 mil 314 estudiantes.
En Panamá, hay alrededor de 3 mil 879 centros educativos, de los cuales 2 mil 248 (105 particulares y 2 mil 143 del sector oficial) han retornado a clases semipresenciales o brindan tutorías a los estudiantes.
El más reciente informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés), publicado en septiembre pasado, resalta que en los últimos 18 meses, en América Latina y el Caribe, dos de cada tres menores siguen sin acudir de manera presencial a clases por la pandemia, lo que coloca a estos infantes en riesgo de sufrir violencia o pandillerismo.

