Los grupos de solidaridad por la falta de medicamentos y alimentos en Venezuela se han multiplicado. Comparte por una vida, creado por Ana Isabel Otero y un grupo de personas de su oficina el 5 de abril de este año, fue la respuesta a una cruda realidad reseñada por un titular del diario El Nacional de Venezuela: “J.M. de los Ríos dejó de alimentar a lactantes”. El principal hospital de atención de niños no tenía insumos y recursos para alimentar a los pacientes. “Cuando fui hasta el hospital, descubrí que la realidad era peor. El nivel de desnutrición es muy fuerte, y le pedí a mis muchachos que montáramos una campaña de donación”, cuenta Otero. La respuesta fue inmediata. La ayuda ha llegado a 18 hospitales de ese país y cuentan con voluntarios que colectan los insumos tanto en Venezuela como en Miami, Houston, Nueva York, Chicago, Panamá, Madrid, Tenerife, Bogotá, Medellín y Costa Rica.
El efecto de compartir
18 jul 2016 - 08:15 AM