La aviación siria volvió a bombardear ayer el este de Alepo, y Rusia aseguró que la ofensiva durará hasta que los rebeldes abandonen la ciudad. El ejército había suspendido sus bombardeos el pasado jueves por la noche, cuando Moscú anunció una pausa para evacuar a los civiles, aunque no dejó de disparar cohetes contra los barrios rebeldes.
Según Naciones Unidas, algunos grupos rebeldes y yihadistas impedían a los civiles abandonar la zona de combates y disparaban incluso contra los habitantes que huían de las zonas en combate.
