De los 410 homicidios que se han registrado en el país durante este año, 340 (83%) fueron perpetrados con armas de fuego, informó el ministro de Seguridad Pública, Juan Pino.
De acuerdo con estas cifras, otros 45 homicidios (11%) fueron cometidos con armas blancas; y en los restantes 25 asesinatos contabilizados por las autoridades (6%) no se ha establecido qué tipo de arma fue usada.
De acuerdo con Pino, la vinculación directa de las armas de fuego con los homicidios se desprende de informes elaborados por la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval y el Servicio Nacional de Fronteras a partir de operativos en diferente regiones del país, en los que, precisamente, fueron decomisadas las armas.
“Hay que sacar las armas de fuego de las calles. Hay muchas armas sin papeles. Sacar un arma de la calle es salvar una vida” dijo Pino.
Según reportes del Ministerio de Seguridad Pública, este año han sido destruidas 5 mil 355 armas de fuego ilegales decomisadas en los referidos operativos y que, presuntamente, tenían relación con grupos del crimen organizado, pandillas o personas dedicadas a la caza ilegal.
En esos operativos, además, fueron aprehendidas 941 personas ligadas a las armas, quienes fueron remitidas a l Ministerio Público.
Solo el mes pasado fueron decomisadas 133 armas de fuego. De hecho, octubre es el mes con más incautaciones de armas este año.
Pino también informó –sin dar mayores detalles– que en los tres últimos meses, en medio de la pandemia del nuevo coronavirus, disminuyó el número de homicidios en el país.
Destacó, asimismo, que este año también se registró la desarticulación de un grupo delictivo dedicado al sicariato (homicidios por encargo) y otros delitos violentos, vinculado con organizaciones criminales nacionales e internacionales. Cinco de sus miembros están bajo detención provisional.
