Cuando Ana, una joven profesional residente en Panamá norte, sintió que el cuarto de baño de su casa desprendía olor a azufre, pensó que era un nuevo producto químico comprado por su mamá para limpiar.
Sin embargo, poco después se sorprendió cuando escuchó las quejas de sus compañeros de trabajo sobre el olor y el sabor del agua.
Potabilizadora Federico Guardia Conte de Chilibre
- Tiene una producción diaria de 250 millones de galones de agua.
- La planta, con dos módulos idénticos, se abastece del lago Alajuela.
- La población de Panamá y San Miguelito estará sin agua desde el 21 hasta el 23 de febrero.
Un problema al que no son ajenas las autoridades del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), quienes buscan alternativas para solucionarlo. El inusual olor y sabor del agua potable afecta a cerca de un millón de personas en los distritos de Panamá y San Miguelito, que reciben el líquido de la planta potabilizadora Federico Guardia Conte, ubicada en Chilibre.
El jefe de Operaciones del Idaan, Iván Cano, aseguró que la entidad no tiene reportes sobre mal sabor del agua, pero sí sobre el olor, y para resolver el problema, pretenden airear el agua cruda, un procedimiento que consiste en inyectar aire a las tuberías con la ayuda de compresores.
Además, precisó que están ajustando las dosis de carbón activado, cloro y otras sustancias que se agregan al agua en el proceso de potabilización, previo a la distribución del líquido a través de las redes que llegan a los hogares de los capitalinos.
La jefa del Departamento de Calidad, Jasmara Jaramillo, aclaró que esta situación no afecta la excelencia del agua potabilizada.
Los expertos atribuyeron el fenómeno a la proliferación de vegetación en el lago Alajuela, lo que, según Jaramillo, guardaría relación con el cambio climático.
