Manuel Camilo Rentería Lemus, el presunto cabecilla del denominado “Clan de Golfo”, capturado el pasado miércoles en Chepo, Panamá este, de acuerdo con las pesquisas de las autoridades lideraba las más importantes operaciones de tráfico de droga en el Caribe panameño.
Entró al país en 2017, y logró moverse con papeles falsos. Su dominio en el mundo del hampa y el trasiego de sustancias ilícitas en la Costa Arriba de Colón era indiscutible.
El pasado miércoles se decretó su detención mientras Estados Unidos, país que lo requiere, tramita su extradición.
El Clan del Golfo es actualmente considerado la red criminal más poderosa de Colombia. Aparte del tráfico de drogas, enriquece sus arcas con la minería ilegal y la extorsión.
También se les llama Clan Úsuga o Los Urabeños (por el Golfo de Urabá, en frontera con Darién), y fue fundado en 2007 por uno de los delincuentes que encarna la nueva generación de capos colombianos: Daniel Rendón Herrera, alias Don Mario, extraditado a Estados Unidos en 2018.
El mismo día que las autoridades panameñas capturaron a Rentería Lemus se propinó otro importante golpe al narcotráfico. El Servicio Nacional Aeronaval, en coordinación con la Armada de Colombia, decomisaron un semisumergible de fabricación casera con cuatro colombianos a bordo y 5 toneladas de coca.
El hecho ocurrió en la provincia de Bocas del Toro. La llamativa embarcación revivió el debate sobre el ingenio y creatividad de las redes de narcotráfico para transportar droga.
