El confinamiento obligatorio dictado por el Ministerio de Salud (Minsa) por la pandemia de la Covid-19 está dejando un saldo de afectaciones psicológicas en la población.
Desde el 30 de marzo, cuando el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) habilitó la línea 147 para atención psicosocial, se han recibido 2 mil 63 llamadas, de las cuales el 76.4% eran para solicitar ayuda psicológica.
Las cifras manejadas por el Mides revelan que la mayoría de las llamadas estuvieron relacionadas con angustias, ataques de pánico, estrés, depresión y duelo.
El Minsa, por su lado, también habilitó una línea para apoyo psicológico, la 169.
Juana Herrera, del Instituto de Salud Mental, aseguró que este tipo de encierro con angustias por razones económicas o de salud puede tener efectos inmediatos. Herrera alegó que hay quienes actuarán con miedo ante el contagio y se mantendrán en sus casas, mientras que otros pueden experimentar una liberación de algo que los contenía.
Dijo que se requerirá de un estudio profundo para determinar si este período de reclusión, iniciado de forma total el 25 de marzo, tuvo incidencias en la salud mental. Recalcó que se han registrado unos 31 casos de suicidios, pero no se puede atribuir de manera directa a la cuarentena.
También recomendó que es necesario vigilar la conducta de los familiares que expresen deseos de alejarse de la sociedad o con conductas irregulares, y solicitar ayuda profesional en estos casos. Precisó que durante la pandemia, las estadísticas revelan que cada dos días se produce un suicidio o un intento de suicidio.
El Instituto de Salud Mental también habilitó líneas telefónicas de atención: 523-6813 y 523-6800.
