El Cuerpo de Delegados Electorales cumple hoy 30 años de existencia. Este organismo, que nació en 1991 para ayudar a garantizar la transparencia de las elecciones, luego de derrocada la dictadura militar, está adscrito al Tribunal Electoral (TE).
Su presidente, Fausto Fernández, uno de los primeros panameños en formar parte de este organismo, se refiere al papel que cumplen al servicio de la democracia.
Para empezar, manifiesta que “atrás quedaron las campañas políticas agresivas, duras y sucias”. La democracia –añade– ha permitido procesos “limpios”, en los que se respetan los derechos del ciudadano y de los candidatos.
Fernández asegura que durante la dictadura militar, instaurada en el país por 21 años (1968-1989), vio cómo se ponían y quitaban presidentes. “Ya no hay sentimientos de que se está haciendo trampa, como lo teníamos antes del 90”, cuenta.
Los más de 900 delegados electorales que actualmente conforman el organismo, participan de manera voluntaria en los procesos electorales que el país celebra cada cinco años. Siempre están preparados para cualquier llamado.
“Un delegado electoral es un ciudadano voluntario que da su apoyo para mejorar el sistema democrático de su país”, precisa Fernández, quien añade que los gritos, los insultos y los golpes, que a veces han recibido en medio de la faena, quedan en segundo plano, pues son conscientes de que su deber es “ayudar a la democracia electoral del país”.
A propósito de eso, recuerda que en los comicios de 2014, cuando vigilaba que los ciudadanos que se encontraban afuera de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, donde se desarrollaba el debate presidencial, mantuvieran el orden y cumplieran con las normas electorales, recibió un golpe. Ese día, las cosas se salieron de control y los ánimos entre simpatizantes de diferentes partidos políticos se caldearon.
Pese esos incidentes, el presidente de los delegados electorales asegura que los ciudadanos han aprendido a respetarlos y entienden su labor.
Aparte de tener las ganas de apoyar, ¿qué otras actitudes requiere un delegado electoral?. Fernández dice que un delegado electoral debe tener “mucha empatía” y “ser mediador”, pues deberá servir y orientar a los ciudadanos que muchas veces no comprenden la norma electoral.
Vivimos en plena democracia, ¿pero todavía se requiere de un cuerpo de delegados?
Fernández recuerda que Panamá copió el modelo de Costa Rica, país donde el organismo tiene casi 100 años. “No veo desaparenciendo el Cuerpo de Delegados. Todos los magistrados del Tribunal Electoral que ha tenido el país y los que están, saben que es necesario. Somos los ojos y los oídos de ellos en cada proceso electoral y en los diferentes centros de votación”, puntualizó.
