El presidente de Estados Unidos (EU), Joe Biden, suscribió el 4 de febrero pasado un memorando para todos los jefes de departamentos, agencias y miembros del gabinete con asignaciones en la esfera internacional, a fin de que adelanten como una prioridad de la política exterior de esa nación la defensa y promoción de los derechos de las personas homosexuales, bisexuales, transgénero e intersexuales.
En materia de política pública estadounidense, el memorando es el instrumento jurídico por medio del cual el Presidente declara y promueve iniciativas y acciones específicas sobre una temática.
En este caso, el memorando de Biden avanza en el camino iniciado por otro firmado en 2011 por el entonces presidente Barack Obama, que reconocía que los derechos de las personas LGBTQI+ son derechos humanos y que debían ser defendidos por Estados Unidos en el exterior.
En concreto, el memorando del presidente Biden tiene dos páginas, en las que presenta de forma muy resumida un giro de 180 grados en materia de los derechos humanos LGBTQI+ frente a lo realizado por su antecesor, el republicano Donald Trump.
Las nuevas líneas de la política exterior estadounidense incluyen lo siguiente:
–El combate de la criminalización de las personas LGBTQI+. En este aspecto, el Departamento de Estado publicará anualmente, en su informe de derechos humanos, un registro de los comportamientos más significativos de discriminación, homofobia, transfobia, de parte de actores estatales y no estatales en los países del mundo.
–La protección de personas LGBTQI+ vulnerables, así como los que buscan asilo en razón de persecución, discriminación y amenazas de violencia. En este punto, el presidente Biden le ordenó al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Interior que ofrezcan toda la asistencia posible a las personas LGBTQI+ en los propios países y aquellos en los que tramiten su primer asilo.
–Las agencias encargadas de la cooperación internacional de Estados Unidos deben tomar en cuenta las necesidades de las personas LGBTQI+ cuando decidan la asignación de fondos para sus actividades. Para efectos de este mandato, las instrucciones del presidente Biden son aplicables a los Departamentos de Estado, Tesoro, Defensa, Justicia, Comercio, Agricultura, Trabajo, Salud y Servicios Humanos, Seguridad Interior, la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), la Corporación de Desarrollo Financiero Internacional (DFC), The Millennium Challenge Corporation, el Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.
–Una respuesta rápida y significativa contra los abusos de los derechos humanos de las personas LGBTQI+. Este esfuerzo sería coordinado por el Departamento de Estado y podría incluir sanciones diplomáticas, financieras, la restricción de visas y otras medidas equivalentes contra los responsables de estos abusos.
–La conformación de una coalición internacional de países para luchar contra la discriminación de las personas LGBTQI+ en el mundo. Este esfuerzo se propone en las relaciones bilaterales y en los foros multilaterales que Estados Unidos, junto a los países amigos que compartan iguales políticas públicas, promuevan un cambio de actitud mundial sobre la discriminación de las personas LGBTQI+.
Esta acción de política exterior no fue una sorpresa para los entendidos, ya que desde la campaña presidencial Biden había indicado que tomaría tal decisión, que recuperaba lo aprobado por Obama en el año 2011 y lo ampliaba a nuevos aspectos.
En lo que respecta a la política doméstica, el presidente Biden eliminó la prohibición de servicio militar para las personas transgénero y emitió un memorando similar para favorecer la igualdad de trato del colectivo LGBTQI+ en el acceso a beneficios federales.
Para Panamá, el cambio de política exterior de Estados Unidos puede representar un importante desafío, ya que desde el año 2016 la Corte Suprema de Justicia no ha decidido sobre el reconocimiento del matrimonio igualitario en el país.
Así mismo, instituciones como la Policía Nacional discriminan regularmente a las personas LGBTQI+, no las admiten entre sus filas y las acosan constantemente.
Además, en el Órgano Legislativo se ridiculiza y se acosa públicamente, por parte de los diputados, a las personas LGBTQI+, e incluso hubo un intento de negarles la entrada al hemiciclo legislativo por el solo hecho de pertenecer a este colectivo.
En enero de este año, autoridades panameñas se negaron a escuchar la petición de asilo de una pareja homosexual que huía de la persecución que sufría en su país de origen.
Ahora, estas y otras conductas discriminatorias estarán sometidas a un riguroso examen internacional.
