Sectores sociales organizados, de la política, y ciudadanos reclamaron ayer más liderazgo y acciones contundentes de las altas autoridades del Ejecutivo en el manejo de la emergencia nacional que se vive en Chiriquí y otras zonas del país, producto de las inundaciones causadas por el coletazo del huracán Eta.
Cuestionan el hecho de que, a pesar de que el presidente de la República, Laurentino Nito Cortizo, está en cuarentena, su equipo de Gabinete no se activó a tiempo. También les hace ruido que el Gobierno solicite donaciones para los afectados por el desastre, pero avaló un crédito extraordinario por $22.8 millones para la planilla 002 de la Asamblea Nacional. Algunos incluso exigen que se suspenda ese pago y se dé a las víctimas.
Poca presencia
“Desde el día martes hemos estado dándole seguimiento a las afectaciones ocurridas por las inundaciones en el país; nuestros equipos están trabajando activamente en la búsqueda de desaparecidos y brindando asistencia a damnificados. Cuentan con nuestra solidaridad y apoyo”, dice un mensaje que fue publicado en la cuenta de Twitter de Cortizo a las 8:00 a.m. de ayer, jueves. El escrito fue duramente cuestionado, pues, hasta ese momento no se había observado a ningún ministro en la zona de la tragedia. No fue hasta las 11:40 a.m. de ayer que la Presidencia de la República publicó un video en el que se ve a varios hombres y una mujer abordando un helicóptero. Se escucha la voz de alguien explicando que cuatro ministros se dirigían a Chiriquí.
La escena se completó a las 2:09 p.m. con otro tuit de la Presidencia: una foto mostraba a los ministros de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama; de Seguridad Pública, Juan Pino; de Obras Públicas, Rafael Sabonge; y de Gobierno, Janaina Tewaney.
Pero esto no contuvo las voces críticas. “Lamento profundamente que ministros y directores tengan que salir de sus vacaciones y no puedan seguir comentando sobre las elecciones de Estados Unidos para atender las víctimas desde hace 4 días. Gracias a todos esos funcionarios por su esfuerzo extraordinario”, escribió el abogado David Montenegro, en Twitter.
Hasta ese momento se desconocía si el vicepresidente de la República, José Gabriel Carrizo, estaba en el área. Carrizo tiene el control del país por estos días, ya que el presidente Cortizo se encuentra en cuarentena porque tuvo contacto con una persona contagiada con el nuevo coronavirus. Este medio consultó en la Presidencia si Carrizo estaba en la zona y respondieron que no se encuentra en Chiriquí, que está coordinando desde [Panamá la logística de transporte de ayudas y asistiendo al presidente.
Durante los tres primeros días de las inundaciones las operaciones de ayuda y rescate estuvieron en manos del Sistema Nacional de Protección Civil, viceministros, gobernadores y alcaldes. La ciudadanía reclamaba, sobre todo, la presencia del ministro Sabonge, pues varias carreteras y caminos desaparecion por la fuerza de las aguas.
Una defensa
En la mañana de ayer, durante una rueda de prensa que se desarrolló en el parque Omar, donde está el centro de acopio de las donaciones para las víctimas del desastre, el viceministro de Vivienda, José Batista González, defendió la gestión del Gobierno en la emergencia. Dijo que no se puede hablar de “negligencia” porque nadie puede predecir el rumbo de un huracán y las afectaciones colaterales. “Estos son imprevistos”, concluyó.
La ausencia de liderazgo del Ejecutivo en este caso puso nuevamente en debate los $22.8 millones que tendrá el Legislativo para planilla, noticia que se dio a conocer el pasado 2 de noviembre, Día de los Difuntos. Freddy Pittí, del Movimiento Juntos Decidimos, opinó por ejemplo, que ha habido una “desconexión” y “falta de liderazgo”. Propuso que esos fondos aprobados a la Asamblea sean usados en la ayuda para los afectados.
Por su lado, Cristian Ábrego, de Conciencia Ciudadana, coincidió en que existe falta de liderazgo por parte de los altos mandos del Ejecutivo. “En momentos como estos se nota la falta de interés con el pueblo, no solo en las acciones, sino en el apoyo económico. “Es ridículo que se pida ayuda y se le esté dando $22 millones a la Asamblea para pagar planillas en las que contratan amistades, familiares y activistas políticos”, afirmó.
Planteó que es contradictorio que en Panamá se encuentre el hub humanitario regional, que se creó precisamente para eventos como estos, y que el Gobierno sea lento para enfrentar el problema.
