El papa Francisco visitó ayer la embajada rusa ante la Santa Sede, para manifestarle al embajador Alexander Avdeev su “preocupación por la guerra”, tras la invasión la madrugada del jueves de Ucrania por parte de tropas rusas, informó un vocero papal.
El papa permaneció en la sede diplomática más de media hora, precisó el sitio de noticias del Vaticano, Vatican News.
La noticia fue luego confirmada por el embajador ruso, quien, en declaraciones a los medios de su país, aseguró que el papa manifestó ante todo su preocupación “por los niños, los enfermos y todos los que sufren”·.
Por su parte el corresponsal de la agencia de noticias argentina Telam, quien estaba presente a la llegada del papa, confirmó la reunión con Avdeev, lo que muchos han interpretado como un gesto a favor de una mediación papal.
El pontífice, que el miércoles pidió “preservar al mundo de la locura de la guerra”, en numerosas ocasiones ha lanzado llamados a favor de la paz y contra la guerra y hasta ahora ha evitado condenar directamente a las partes involucradas.
El jueves, pocas horas después del ataque, el Vaticano consideró que “aún había espacio para negociar”, “para encontrar una salida pacífica al conflicto ruso-ucraniano”.
Algunos editorialistas italianos recordaron la mediación del papa Juan XXIII, hace 50 años, que contribuyó a desactivar una tercera guerra mundial tras la crisis de los misiles en Cuba que puso al borde de un enfrentamiento a Estados Unidos con la entonces Unión Soviética.

