Comprar en estado de emergencia

Ventiladores, el soplo de la opacidad en la pandemia

Ventiladores, el soplo de la opacidad en la pandemia
Rosario Truner, Ministra de Salud, Archivo

Como si fueran entidades sin vinculación alguna, el Ministerio de la Presidencia lleva varios días lavándose las manos con el Ministerio de Salud (Minsa), al que responsabiliza de las compras, de la lista de proveedores contactados y de las especificaciones de los bienes adquiridos. A su turno, la ministra de Salud, Rosario Turner, casi que con las mismas palabras, ha aceptado su responsabilidad en todo ello.

La semana pasada, cuando este medio indagaba sobre la compra de unos 650 ventiladores para soporte humano que gestionaba el Ministerio de la Presidencia, así como sus proveedores y precios, recibió respuesta de la Presidencia de la República. En esta, la Presidencia tomaba distancia: una cosa es ser el gestor de la compra y otra muy distinta es el que da la lista de los proveedores.

Ventiladores, el soplo de la opacidad en la pandemia
Hasta ahora en la sección Mesa Covid-19 de Panamá Compra no se reporta ninguna compra de insumos médicos.

“La Presidencia de la República no invitó a ningún empresario, grupo empresarial ni persona natural en específico […]. La mesa de trabajo asignada a las labores relativas a Covid-19 recibió de las autoridades de Salud las solicitudes de compras con información de referencias técnicas, proveedores locales, precios de referencia y otros detalles”, respondió la Presidencia el pasado 13 de mayo, cuando este medio cuestionó la razón de invitar a empresas sin experiencia en el negocio de la salud.

Por entonces, La Prensa había tenido acceso a una lista de oferentes, contactados por el Ministerio de la Presidencia, con los que se comprometió a comprarle ventiladores, a fin de aumentar el número existente en hospitales públicos y de la Caja de Seguro Social (CSS). La Presidencia envió a esas empresas –13 en total– 15 cartas, fechadas entre el 20 de marzo y el 17 de abril pasado.

En esos documentos, el Gobierno se comprometía a compararle los ventiladores que tenían en existencia, por un monto global de $23 millones, es decir, a un promedio de $35 mil la unidad.

Pero al investigar a los proveedores contactados por la Presidencia, La Prensa encontró patrones inquietantes. Por ejemplo, entre los oferentes había empresas que nada tenían que ver con la venta de insumos médicos, mucho menos de ventiladores. Algunas de las compañías se dedicaban, por ejemplo, a la venta de armas de fuego o de equipos de seguridad, informática o productos desechables.

Ante este panorama, la pregunta era obvia: ¿por qué comprarle a esas empresas?. La respuesta de la Presidencia –reseñada en párrafos anteriores– vino acompañada dos días después de otra. Esta vez, leída personalmente por la propia ministra de Salud, Rosario Turner. Fue grabada en vídeo y divulgada el pasado viernes 15 de mayo, sin oportunidad de hacer preguntas sobre el tema.

Ahora el Minsa y la Presidencia sí parecían estar coordinados. El mensaje grabado de Turner era casi el eco de la respuesta enviada dos días antes por la Presidencia a La Prensa: “El Ministerio de Salud envió todos los requerimientos de compra con la ficha técnica, el precio de referencia y los proveedores locales para las compras requeridas por la pandemia”, informó solemnemente la ministra.

De hecho, las tan criticadas compras que hizo el Ministerio de la Presidencia, Turner ahora las defendía y hasta las justificaba.

La ministra dijo que una proyección del 13 de marzo pasado, sobre la cantidad de contagiados de Covid-19 previstos para estas fechas en Panamá, sería de entre 25 mil y 100 mil casos, y que las unidades de cuidados intensivos habrían tenido que atender, de forma simultánea, a unas mil personas, rebasando la cantidad de ventiladores existentes en ese momento.

Ventiladores, el soplo de la opacidad en la pandemia
Se han entregado 51 respiradores que aún no se han pagado, otros 20 fueron donados. El monto a pagar ronda los $2.7 millones

Esa habría sido la razón por la que se ordenó comprar los ventiladores: duplicar el número que estaban funcionando. “Ante este panorama desolador –dijo Turner– y para evitar el desborde de la infraestructura hospitalaria y contar con los insumos necesarios, se estableció la prioridad de adquirir, a la mayor brevedad, todo lo necesario para garantizar la vida de los panameños”, subrayó.

Fue así como Turner asumió la responsabilidad de las cuestionadas compras hechas por el Ministerio de la Presidencia, liberándolo de competencia en este espinoso asunto.

La responsabilidad científica de atender la pandemia fue asignada al Ministerio de Salud, subrayó Turner, y aunque las compras las haya hecho la Presidencia, el Minsa –subrayó– fue el que envió a la Presidencia la lista de requerimientos, fichas técnicas, precios de referencia... incluso, la lista de proveedores.

La pregunta que ha quedado flotando –sin respuesta del Minsa ni de la Presidencia– es ¿por qué se recomendó contactar empresas que no venden insumos ni equipos médicos, y cuya línea de negocios es, incluso, diametralmente opuesta a la actividad médica, como la venta armas de fuego?

Cuestionamientos

De las 13 empresas del listado al que tuvo acceso La Prensa, solo cuatro habían vendido con anterioridad ventiladores al Estado: Alpha Mediq, Horacio Icaza y Cía, Import Medic y Promed. Esta última era la única que no tenía inventario disponible en Panamá. La mayoría de las ocho empresas restantes son completamente desconocidas para quienes llevan en el mercado local más de veinte años en el negocio de estos equipos.

Algunas habían vendido insumos médicos, pero no ventiladores. Por ejemplo, distribuyen batas desechables, algodón comprimido, camillas, papel térmico para impresiones, máscaras faciales para cuidados intensivos, revelaron varios empresarios del sector consultados por La Prensa, documentos de importación y los catálogos que estas empresas remiten al Minsa.

En la lista de proveedores de ventiladores contactados por la Presidencia no figuran empresas líderes en este ramo, como el fabricante alemán Dräger, que tiene un representante local, llamado Dräger Panama Comercial, que ya le ha vendido ventiladores al Estado, según el portal Panamá Compra.

Pero, en cambio, la Presidencia contactó a empresas como Security Equipments Inc., que vendió mascarillas que luego fueron rechazadas por el propio Ministerio de Salud por incumplir requisitos técnicos. El Gobierno se había comprometido a comprarle 100 ventiladores, pese a que su actividad primaria es la venta de equipos de seguridad, revela su propio aviso de operación.

Otra invitada por la Presidencia –para comprarle 200 ventiladores– fue la empresa Techwei Corp., que se dedica a la venta de equipos de telecomunicación, indica su aviso de operación. Esta sociedad tampoco había vendido equipo alguno a la CSS ni al Minsa. Y ninguna de estas dos empresas está registrada en el Minsa como oferente, requisito para comercializar productos médicos.

Los empresarios indicaron que la compra-venta con estas empresas no llegó a concretarse.

Compras realizadas

Al igual que muchas otras compras hechas por las autoridades para enfrentar la pandemia, la información sobre estas es prácticamente imposible de obtener por la vía oficial, ya que no está disponible en línea, como lo exige la Ley. Pero, de la información obtenida por La Prensa, destaca el precio de los ventiladores ofertados: oscilan entre $11 mil y los $69 mil la unidad.

La Prensa ha podido conocer que se han entregado, al menos, 51 respiradores que aún no se han pagado, mientras otros veinte fueron donados. revelaron algunos empresarios. El monto a pagar por los equipos entregados ronda los $2.7 millones, lo que da un promedio de unos $53 mil por ventilador. Tras el escándalo de compras de ventiladores con sospecha de sobrecosto, la mayoría de las cartas con promesa de compra han sido anuladas.

¿A cuánto asciende el monto preciso a pagar? ¿Dónde se entregaron los equipos? La Prensa consultó al Ministerio de la Presidencia y al Ministerio de Salud. La Presidencia –como ya se dijo– niega haber realizado compra alguna, mientras la ministra Turner dijo la semana pasada que todo se sabrá cuando se suba a internet la información.

Entre compras y donaciones –en las que se incluyen diversas marcas y modelos– hay unos 50 ventiladores que son de cuidados intensivos. El resto son de menor complejidad, movibles, usados –por ejemplo– cuando un paciente requiere ser movilizado. Estos últimos fueron donados al nuevo hospital modular.

La Prensa contactó a todos los empresarios de la lista que vendieron y donaron equipos al Gobierno, e informaron lo siguiente:

La empresa Import Medical vendió dos ventiladores –marca Hamilton– a un precio promedio de unos $31 mil por unidad. Y la empresa Horacio Icaza y Cía. entregó dos ventiladores de cuidados intensivos, por unos $21 mil cada uno.

Otras cuatro unidades nuevas marca Getinge, modelo Maquet, de cuidados intensivos y avanzados, fueron entregados a un precio de unos $55 mil cada uno, destinados a la sala de intensivos del Hospital San Miguel Arcángel. La empresa proveedora es Alpha Medic, que los vendió al mismo precio que se ofrecían antes de la pandemia, según Panamá Compra.

De la marca alemana Dräger, el proveedor Primo Medical Group cotizó 53 ventiladores, de los cuales ya ha entregado 32, de distintos precios y modelos, tanto para cuidados intensivos como no invasivos, que han sido destinados a los hospitales Nicolás Solano (Panamá Oeste), Anita Moreno (Los Santos), al Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid y al San Miguel Arcángel (en la capital).

Los 53 ventiladores que fueron cotizados –por un monto de $2.3 millones– por Primo Medical Group, aún tiene pendiente la entrega de 21 ventiladores, pero, dado que se cancelaron las órdenes de compra, la empresa no está segura si concretará la venta completa. De hacerlo, el costo promedio de sus ventiladores sería de unos $43,400.

De la marca coreana MEK, la empresa Equipos Digitales, S.A. entregó 11 ventiladores de cuidados intensivos, distribuidos en el Complejo Metropolitano Arnulfo Arias Madrid, en el Nicolás Solano y en el nuevo hospital modular. Esta venta suma, en total, $251 mil, o un precio promedio de $23 mil la unidad.

La empresa Health Care Products Centroamerica S.A. entregó 20 ventiladores movibles, marca Puritan Bennett, de poco uso, en calidad de donación, todos enviados al hospital modular. Esta empresa, además, debe entregar 50 ventiladores movibles del fabricante Ambul, vendidos a un precio global de $628 mil, lo que da un promedio de $12 mil 560 la unidad.

También están pendientes de entrega 14 ventiladores del proveedor Clinical Sales and Marketing, Inc., marca Astral 150, ofrecidos a $14,445 cada uno.

La Presidencia también contactó a la empresa TLM Andina, con sede en Bogotá (Colombia), pero la lista no detalló ni precios ni cantidad. La Prensa los intentó contactarla por correo y teléfono, pero no hubo respuesta.

Sin respuestas concretas

La Prensa’ preguntó hace una semana, tanto al Ministerio de la Presidencia como al de Salud, sobre los detalles de las compras, específicamente por cartas-promesa de compra a empresarios que confirmaron que podían entregar los ventiladores, pero no dieron detalle de los equipos adquiridos. La Presidencia remitió al medio al portal Panamá Compra que nada informa al respecto.

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