La pandemia de la enfermedad Covid-19 está dejando un rezago en la educación de los estudiantes —luego del cierre de los centros educativos en marzo de 2020—, que requiere ser evaluado por las autoridades del Ministerio de Educación (Meduca).
Expertos en educación coinciden en que es crucial conocer los rezagos de los estudiantes a propósito de nivelarlos académicamente y hacer los ajustes necesarios para que puedan continuar sus estudios sin contratiempos, evitando las lagunas, las deficiencias escolares, el eventual fracaso escolar y un posible escenario de deserción.
La experta en educación y representante del Consejo Nacional de la Empresa Privada en el Consejo Permanente Multisectorial para la Implementación del Compromiso Nacional por la Educación (Copeme), Nivia Rossana Castrellón, explicó que para las evaluaciones los educadores deben realizar pruebas diagnósticas con las cuales determinarán el grado de requerimiento de cada uno de sus estudiantes y, con esa base, diseñar e implementar la estrategia de nivelación y adecuación de los contenidos programáticos y los derechos fundamentales de aprendizaje.
Castrellón manifestó que es fundamental que, desde el Meduca, se realicen pruebas diagnósticas, principalmente en lectura y matemáticas, y se otorgue a los estudiantes los insumos necesarios para facilitar la tarea de nivelación.
El Copeme —ente asesor y consultivo adscrito al Meduca—, en la hoja de ruta de vuelta a clases de manera semipresencial, incluye la necesidad de hacer estas pruebas diagnósticas en todos los niveles, con la finalidad de diseñar y ejecutar estrategias educativas urgentes.
El organismo advirtió en agosto de 2020 que, a raíz de la pandemia, se daría una deserción escolar, por lo que recomendó crear una red de prevención y retención escolar para mitigar el aumento del abandono escolar.
En ese momento, las estadísticas que presentó Copeme mostraban que en 2018 el 29.6% de los desertores fue de nivel primario, 46.6% de premedia y 23.8% de media, lo que representaba en total 12 mil 484 estudiantes en todo el país. En 2019, hubo 14 mil 23 desertores, según el Meduca.
Se estima que para este año el número de estudiantes será mayor, debido al cierre de las escuelas por la crisis sanitaria generada por la enfermedad Covid-19.
Noemí Castillo, catedrática y experta en educación, indicó que con el regreso a las escuelas después de más de un año en el que muchos niños —no todos— han estado fuera de la rutina escolar, varias competencias se pierden, en particular las de lectoescritura y las de matemáticas, que son procesos de pensamiento que necesitan fortalecerse y profundizar, añadiendo más conocimiento y discernimiento para desarrollar las habilidades, destrezas y conocimientos.
“Estas habilidades son las que permiten aprender otros contenidos, que si no se refuerzan impactan adversamente los aprendizajes de las otras asignaturas”, expresó Castillo.
La catedrática recordó que la próxima prueba del Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (Pisa, por sus siglas en inglés), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es en 2022, y enfatizó que es importante realizar diagnósticos de forma permanente para identificar las brechas de conocimiento de los estudiantes del país.
Panamá, en la más reciente prueba Pisa —cuyos resultados fueron divulgados en 2019—, ocupó el puesto 71 entre 77 países evaluados, solo por encima de Indonesia, Marruecos, Líbano, Kosovo, República Dominicana y Filipinas.
Tras un parón de nueve años, en 2018 los estudiantes de 15 años de Panamá volvieron a ser examinados en la prueba PISA, sobre sus conocimientos y habilidades en matemáticas, ciencias y comprensión lectora.
Panamá se situó muy por debajo de la zona media, tanto en lectura y comprensión de un texto escrito —donde los más fuertes son Estonia y Canadá— como en matemáticas y ciencias, materias dominadas por chinos.
Cuando comenzó este año escolar, el Meduca prometió efectuar pruebas de diagnóstico para evaluar el aprendizaje de los estudiantes. Por ejemplo, en cuanto a español, detalló que la prueba diagnóstica se estaba elaborando en conjunto con la Universidad de la Laguna, que diseñó parte de las pruebas Crecer.
La ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, está clara de la necesidad de un diagnóstico, y plantea que el reto más grande es controlar y mitigar el virus desde los protocolos que se tienen en las escuelas, garantizar el aprendizaje significativo y la recuperación del aprendizaje que se requiere para enfrentarse al año lectivo en 2022.
Resultados de pruebas ERCE 2019 serán divulgados en noviembre
En noviembre próximo se darán a conocer los resultados de Panamá en el cuarto Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) 2019.
Según explicó el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), de la OREALC/Unesco, en el ERCE a 18 países de la región y se evalúa el desempeño académico en lenguaje (español), matemática y ciencias, de estudiantes de terceros y sextos grados de educación primaria.

