Ambientalistas y geógrafos coinciden en que el proyecto de ley que buscaba la protección de la cuenca hidrográfica del río Pacora no cumplirá, de ninguna manera, con su cometido.
Y es que el proyecto de ley número 24, que declaraba la cuenca del río Pacora (la #146) como reserva ecológica agroturística, tras ser puesto en manos de una subcomisión legislativa fue modificado para proteger solo la “parte alta” de los 361.2 kilómetros cuadrados que la conforman, y que está ubicada en los distritos de Chepo, Panamá y Narganá, en la comarca Guna Yala.
El proyecto original fue presentado por la diputada del circuito 8- 10 Cenobia Vargas, y 10 diputados.
Trabajo absurdo
María Eugenia Gerbaud de Guardia, una de las caras más visibles en la defensa del río Pacora durante más de 20 años, expresó que la “buena iniciativa” de los diputados que presentaron el proyecto fue “cercenada” por la subcomisión que se encargó de discutirlo en primer debate.
Gerbaud de Guardia denunció que no fue invitada a las reuniones de la subcomisión, a pesar de contar con el apoyo de más de 8 mil 432 personas –que respaldaron con firmas su participación en la consulta– y haber realizado 36 manifestaciones públicas a favor de la protección del río.
A pesar de no haber sido invitada, la defensora del río Pacora asistió a las reuniones que empezaron el pasado 6 de agosto con la intención de declarar toda la cuenca como reserva ecológica-agroturística, y que, al final, terminaron solo con la protección de su parte alta.
Para Gerbaud de Guardia proteger la parte alta de la cuenca permitirá seguir con la destrucción de su parte media y baja, y dejará indefensos sus afluentes. “Es seguir mutilando el río”, dijo.

Para la abogada ambientalista Susana Serracín, proteger solo la parte alta de la cuenca hidrográfica del río es un “trabajo absurdo y una pérdida del dinero de los contribuyentes”.
Serracín mostró su desacuerdo con el trabajo que realizó la subcomisión, porque, al final, no hay ningún beneficio para el río.
Añadió que los ambientalistas lo que desean es la protección total de la cuenca, no de una parte.
El geógrafo Ismael De León coincide con Gerbaud de Guardia y Serracín. Considera “un sin sentido” proteger solo “la tercera parte” de la cuenca hidrográfica y dejar en la indefensión la media y la baja.
De León indicó que la parte media y baja es la que requiere de más protección, por ser las más impactada por las acciones del hombre. En ese sentido, indicó que existen estudios que evidencian el impacto de actividades, como la extracción de piedra sobre el río.
Al respecto, Vargas, proponente del proyecto, reconoció que la subcomisión creada para discutir el proyecto presentó un informe en el que recomendó proteger la parte alta de esta cuenca. Adujo que su intención era proteger la totalidad de la cuenca, pero la subcomisión no lo consideró, porque en la parte baja hay proyectos de desarrollo con permisos otorgados previamente.
Expresó, además, que “todos estuvieron contentos” cuando le dieron primer debate al proyecto, aunque ya comenzaron a escuchar voces en contra.
Vargas informó que en este momento el Ministerio de Ambiente está delimitando las áreas que serán protegidas (la parte alta de la cuenca), por solicitud del pleno de la Asamblea Nacional.




