Entre dimes y diretes, y fogosos análisis sobre quién se benefició por el medio cociente o el residuo, gravitó ayer el segundo debate al proyecto de ley 544, sobre reformas electorales en el pleno de la Asamblea Nacional.
En medio de la retórica de los diputados, iban llegando las modificaciones a la iniciativa legislativa. La mayoría de los cambios fue presentada por la bancada oficialista del Partido Revolucionario Democrático (PRD). A las 10:00 p.m. de ayer se disponían a votar. Hoy sigue la discusión desde las 11:00 a.m.
La fórmula
La discusión central de la jornada, como era de esperarse, fue la repartición de curules en los circuitos plurinominales. El tema provocó una gama de recriminaciones, análisis sobre la matemática electoral y ataques a los sectores de la sociedad civil que han exigido cambios a la manera como se cuentan esos votos.
Durante el día se presentaron dos propuestas. Una la presentó la bancada del PRD para que se eliminara el residuo y solo dejar el cociente y medio cociente. La otra, buscaba restituir la propuesta presentada por la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE), que resta en el residuo el doble voto. Fue presentada por las bancadas independiente y del Partido Panameñista, de manera separada.
Los magistrados del Tribunal Electoral (TE), en tanto, trajeron al debate el sistema D’Hont para repartir curules, el cual no tiene fórmula, sino que consiste en dividir los votos de los partidos políticos entre la cantidad de curules que están en juego y adjudicar las curules a los resultados más altos.

La propuesta de los oficialistas del PRD era la que tenía aceptación hasta pasadas las 9:00 p.m. de anoche. Esta planteaba que cuando se trate de circuitos donde se elijan a dos o más diputados, se proclamará a los candidatos electos de conformidad con las reglas del cociente y el medio cociente. La repartición, según la propuesta, dice que “para obtener el cociente, se dividirá el total de votos válidos escrutados en el circuito, entre el número de diputados que han de elegirse. Para obtener el número de curules que le corresponde a cada partido y lista de candidatos por libre postulación, se dividirá el total de votos obtenidos por cada uno entre el cociente”. “Si quedaren curules por llenar, el número de diputados que han de elegirse se adjudicará a cada candidato del partido político o lista de candidatos por libre postulación, sin limitaciones en las adjudicaciones, según el orden descendente de votos”, añade.
Sin embargo, al cierre de esta edición diputados consultados confirmaron que la propuesta fue retirada para dejar el sistema actual. Es decir, la fórmula del cociente, medio cociente y residuo.
La adversaron
La iniciativa del PRD fue objetada por los independientes, quienes consideran que solo se busca beneficiar a los partidos grandes para perpetuarse en el poder.
La modificación también fue rechazada por el magistrado del TE Eduardo Valdés Escoffery, quien tras ser consultado en el pleno sobre el sustento legal que tenía dicha propuesta, indicó: “no conocemos el sustento de esa propuesta, de la lectura [se desprende que] carece de fundamento total y distorsiona más todavía el vicio de inconstitucional que tiene la fórmula existente”.
Aseguró que para corregir ese vicio está la resta que ya se tomaron en cuenta en los partidos que sacaron cociente y medio cociente, que es lo que ha venido buscando el TE y la CNRE. Valdés también dejó claro que la representación proporcional es entre lista o partidos, no entre candidatos.
Hubo quienes pidieron eliminar el voto en plancha, Uno de ellos fue el diputado Miguel Fanovich, miembro del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista, aliado del PRD.
En tanto que el perredista Raúl Pineda indicó que el problema no es el residuo, sino el medio cociente. Aseguró que el PRD no necesita el medio cociente ni el residuo. “Voto por voto, gane quien gane. Que gane el más votado”, dijo. Los perredistas también defendieron el fuero electoral que, dijeron, ha sido satanizado.
En medio del debate, el diputado independiente Edison Broce presentó una iniciativa que buscaba el voto cruzado en las papeletas. Sin embargo, Valdés Escoffery le advirtió que constitucionalmente no es viable, puesto que se fraccionaría el voto de cada elector y eso no es representatividad proporcional. “Eso viola la subsistencia de los partidos y la representación proporcional”, sustentó.
Otra propuesta que trajo quejas fue la que establecía que los ciudadanos inscritos en partidos políticos no podrán respaldar candidaturas por la libre postulación, pero después de las quejas de diputados independientes y del PRD, la modificación fue eliminada y se dejó como está actualmente en el Código Electoral, que indica que la firma no acarreará la renuncia tácita del partido en que estuviera inscrito el ciudadano.
Otros cambios
Entre las iniciativas avaladas está aumentar de 3.5% a 7% el financiamiento preelectoral para los independientes y el restante 93% se repartirá entre los partidos. Se mantuvo el fuero penal electoral y el voto plancha.

