La cuarta ola de la Covid-19 llegó a su pico, y los indicadores epidemiológicos comenzaron a descender.
Sin embargo, expertos panameños advierten que de identificarse en el país la subvariante de Ómicron denominada BA.2 se podría prolongar el período de caída de los contagios.
La llegada del sublinaje BA.2 puede alargar la caída de casos de la Covid-19
Panamá alcanzó el pico de la cuarta ola de contagios de la enfermedad Covid-19 en la semana del 16 al 22 de enero, cuando se registraron 69 mil 941 casos. Luego de esa semana se observa una constante disminución de casos diarios, positividad, casos activos y del número reproductivo efectivo (Rt), según los datos epidemiológicos del Ministerio de Salud (Minsa).
El asesor en vacunas del Minsa y secretario nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, Eduardo Ortega Barría, explicó que la disminución de estos cuatro indicadores muestra que el país llegó al pico de esta ola de la pandemia y está en bajada.
Añadió que la caída tomará el tiempo que se tardó en llegar al pico en la curva epidemiológica, que fue unas cuatro semanas, pero está sujeto a la llegada del sublinaje BA.2 de la variante Ómicron (B.1.1.529) del SARS-CoV-2, la cual generó esta cuarta ola en el país.
La variante Ómicron tiene tres sublinajes identificados: BA.1 (que circula en Panamá), BA.2 y el BA.3 (con poca relevancia transmisible en el momento actual).
El infectólogo, pediatra e investigador clínico Xavier Sáez-Llorens coincidió con Ortega Barría en que —a juzgar por lo acontecido en otras latitudes— el descenso completo del pico de casos causado por Ómicron a los niveles previos a su llegada toma cerca de cuatro semanas en relación con los contagios, y entre cinco a seis semanas con relación a hospitalizaciones.
Advirtió que de entrar en el país el sublinaje de Ómicron BA.2, se podría alargar entre una y dos semanas la actual oleada, pero no se espera que impacte de manera significativa a la población, porque su comportamiento biológico parece ser bastante similar al sublinaje BA.1 que circula en Panamá.
Sáez-Llorens sostuvo que que el BA.2 tiene más de una veintena de mutaciones diferentes al BA.1 y recupera la secuencia del gen S (perdida en BA.1); esto último hace que la BA.2 sea más difícil de identificar por métodos simples de PCR y requiera más secuenciación genómica.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el sublinaje BA.2 se encuentra en más de 50 países, entre ellos, Estados Unidos, Canadá, México y Argentina.

