El candidato presidencial oficialista, Daniel Ortega, y su esposa, Rosario Murillo, candidata a vicepresidenta, se daban como ganadores en las elecciones generales de ayer en Nicaragua. El proceso fue puesto en duda debido, entre otras cosas, a los movimientos llevados a cabo en los últimos meses por el oficialismo para debilitar a los partidos de oposición, muchos de los cuales vieron cómo sus diputados eran expulsados del parlamento y de la contienda electoral mediante argucias legales. Los opositores hablaron de un alto abstencionismo que podría deslegitimar la reelección de Ortega, pero al cierre de esta edición no se habían entregado datos oficiales.
NICARAGUA
Una elección cuestionada
07 nov 2016 - 05:00 AM
