El incremento de ataques mortales contra la Policía Nacional Civil y miembros de las fuerzas armadas provocó que las autoridades elevaran las medidas de seguridad para todos los miembros de las instituciones involucradas. El objetivo es combatir estas estructuras criminales, informó el vicepresidente de la República, Óscar Ortiz.
Presuntos pandilleros asesinaron ayer a un agente de la Policía Nacional y a un soldado de las fuerzas armadas. Los crímenes ocurrieron en diferentes puntos del país.
En lo que va del año, 39 policías han sido asesinados. En su mayoría, al encontrarse de licencia. Entre las víctimas también hubo un guardia de penales y 19 militares. Las autoridades atribuyen a las pandillas las muertes de 62 policías, 17 militares, 6 guardias de centros penales y 1 fiscal en 2015.
“En el Gabinete de seguridad hemos decidido elevar todas las medidas, todo el sistema de alerta a los 23 mil miembros de la policía y de nuestras fuerzas armadas, sobre todo porque están siendo atacados en forma traicionera cuando están de licencia”, manifestó Ortiz.
La última víctima fue un agente identificado como Óscar Salazar López, quien fue encontrado en una zona rural del municipio de Santa Ana, al occidente del país.
Según las autoridades, la víctima tenía un saco de nailon en la cabeza y no presentaba ninguna lesión.
Las autoridades también reportaron que el soldado José Cenizales Hernández fue secuestrado y decapitado por presuntos pandilleros de la Mara Salvatrucha en el cantón El Carrizal, del municipio San Simón, departamento de Morazán. El soldado fue atacado mientras esperaba abordar el autobús que lo trasladaría hasta la ciudad de San Miguel.
“Estamos pagando un costo alto por esta cruzada, pero sabíamos que no iba a ser fácil”, afirmó el vicepresidente, quien advirtió que van a seguir golpeando el crimen de manera estratégica.