Un equipo de investigadores del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges) publicó recientemente un estudio en la revista científica Plos One, en el que detalla las principales características del comportamiento epidemiológico de la malaria en la región de Darién.
La investigación, que tardó tres años, fue realizada por los científicos Lorenzo Cáceres, Carlos Victoria, José Ramírez, Carmela Jackman, José Calzada y Rolando Torres.
Cáceres explicó que durante el período 2015-2017 examinaron 41 mil 141 muestras de sangre, de las cuales 501 dieron positivo para paludismo o malaria. La mayoría de las muestras analizadas (92.2%) dio positivo al parásito Plasmodium vivax, predominante en las Américas y nuestro país.
Los parásitos que transmiten el paludismo son cinco especies, según la Organización Panamericana de la Salud, pero los dos más peligrosos son el Plasmodium vivax y el Plasmodium falciparum. Este último puede agravar la condición de salud de un paciente y causarle hasta la muerte.
El científico detalló que en un rango de 33% en 2016 y 58.2% en 2017, las muestras de sangre diagnosticadas presentaban gametocitos, forma parasitaria infectante para el mosquito, y que permite mantener la transmisión de la enfermedad.
“Ante la alta densidad parasitaria y la presencia de gametocitos en un porcentaje significativo de muestras diagnosticadas, es necesario atender el tema con prioridad, ya que como país estamos encaminados en eliminar la malaria”, explicó el investigador del Gorgas.
El estudio se centró en la provincia de Darién, porque es una de las regiones del país donde más casos se reportan, por el constante movimiento migratorio interno y transfronterizo entre Panamá y Colombia.
Estrategia
Informes de Epidemiología del Ministerio de Salud muestran un aumento de casos de malaria en el país, ya que el año pasado, entre enero y noviembre, se registraron 610, y este año –durante el mismo período– la cifra ascendió a mil 420, es decir, que 810 personas más han presentado la enfermedad.
Ante este escenario, la investigadora del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat-AIP), Lorena Coronado, indicó que, en los últimos años, casi el 70% de los casos se ha detectado mediante una vigilancia activa, lo que demuestra que hay que actuar de forma proactiva en la búsqueda, sobre todo en las comunidades de difícil acceso.
Además, Panamá tiene trazado un plan estratégico para la eliminación de la malaria durante el período 2018-2022.
“A pesar de no haber logrado todavía la eliminación de la enfermedad, me parece que el país no ha bajado la guardia. Nos hemos mantenido activos en la lucha contra la malaria y se está dando la inversión de recursos para lograrlo”, expresó Coronado.
