Miles de simpatizantes de los paramilitares iraquíes pro-Irán entraron por la fuerza en la embajada de Estados Unidos (EU) en Bagdad, en protesta por los bombardeos de esa nación en Irak.
En los bombardeos murieron 25 combatientes de las brigadas de Hezbolá, un grupo armado chiita iraquí miembro de las Fuerzas de Movilización Popular, coalición de paramilitares dominada por facciones pro-Irán integradas en el ejército iraquí.
Los miles de manifestantes y partidarios de las Fuerzas de Movilización Popular, que participaban en el cortejo fúnebre de los combatientes abatidos, lograron atravesar los puestos de control de la Zona Verde de Bagdad, en medio de fuertes medidas de seguridad, donde se encuentran la embajada e instituciones iraquíes.
El presidente Donald Trump acusó a Irán de orquestar la irrupción de los manifestantes “Serán completamente responsables”, tuiteó. “Además, esperamos que Iraq use sus fuerzas para proteger la embajada, ¡y así lo notificamos!”, agregó.
Más tarde, el Departamento de Estado comunicó que “el personal estadounidense está a salvo”. “No hay planes de evacuar”.