El gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski suspendió ayer la libertad de reunión y otros derechos ciudadanos en la joya del turismo peruano, la ciudadela inca de Machu Picchu, y otras zonas del sureste del país debido a una extensa huelga de maestros que protestan en los alrededores.
En un decreto supremo que lleva la firma de Kuczynski y su primer ministro, Fernando Zavala, se declaró el estado de emergencia por 30 días en los distritos de Machu Picchu y en Juliaca, la ciudad comercial más importante del altiplano cerca del lago Titicaca.
Más de 20 mil maestros de escuelas de esas zonas ubicadas en el sureste peruano protestan por más de un mes porque no logran un acuerdo con el gobierno de Kuczynski para aumentar sus remuneraciones, que no superan los 600 dólares, una de las cifras más bajas entre los funcionarios locales que laboran en el sector público peruano.
