Estados Unidos (EU) instó ayer a Irán y a Rusia a tomar “decisiones” para alcanzar un acuerdo rápidamente sobre el programa nuclear de Teherán, afirmando que ambas naciones tienen la pelota en su propio tejado para salir del estancamiento.
Aunque los negociadores reunidos en Viena anunciaron una “pausa” y el regreso a sus países, “creemos que podemos” salvar el acuerdo nuclear con Irán de 2015, “si estas decisiones se toman en lugares como Teherán y Moscú”, dijo el portavoz de la diplomacia estadounidense, Ned Price.
Las conversaciones parecieron llegar a buen puerto la semana pasada, pero luego se han tensado por Rusia, que exige garantías adicionales relacionadas con las sanciones occidentales impuesta contra Moscú por su invasión a Ucrania. Moscú quiere garantías de que estas sanciones no obstaculizarán su comercio con Teherán.
La Unión Europea (UE), que coordina las conversaciones entre las grandes potencias e Irán, anunció ayer una pausa. “Tenemos que hacer una pausa en las negociaciones debido a factores externos”, dijo el responsable de la diplomacia, Josep Borrell. “Hay un texto final, prácticamente listo, que está sobre la mesa”, aseguró.
Borrell indicó que permanecía “en contacto” con las diferentes partes y con EU “para superar la situación actual y llegar a un acuerdo”.
“Las nuevas sanciones relacionadas con Rusia no tienen absolutamente ninguna relación” con el acuerdo nuclear con Irán y “no deberían tener ningún impacto” en estas conversaciones, sostuvo Price. “No tenemos intención de ofrecer a Rusia nada nuevo o específico”, añadió, “no es necesario”.
El portavoz confirmó que el enviado estadounidense a estas conversaciones, Rob Malley, y su equipo también habían regresado a Washington. “Queda muy poco tiempo” para salvar el acuerdo y evitar que la República Islámica consiga la bomba atómica, añadió Price.

