A medida que se acerca el 28 de octubre, día en que el oficialista Partido Panameñista celebrará sus elecciones primarias para escoger su oferta electoral rumbo a 2019, las tensiones crecen.
¿El motivo? 15 de los 16 diputados de ese partido irán a primarias, y temen no obtener los votos para asegurar su candidatura. Diputados de ese colectivo, que pidieron no revelar sus nombres, afirman que les preocupa que la campaña #noalareelección y el desgaste del gobierno de Juan Carlos Varela se refleje en las urnas.
A ello se suman incidentes que han protagonizado en los últimos días Gabriel Panky Soto y Luis Barría. Videos que han circulado en las redes sociales muestran a Barría prácticamente siendo expulsado de una fiesta que se celebraba en una casa, que el panameñista visitó en medio de su campaña de proselitismo. “Fuera, fuera, fuera”, le gritaban.
Días antes, Panky Soto había sido abucheado en el mercado público de Vacamonte, Arraiján.
No es ciencia exacta
“La política no es una ciencia exacta y cualquier resultado puede presentarse”, asegura el diputado oficialista Luis Eduardo Quirós, quien sostiene que es consciente de que él y sus copartidarios podrían verse afectados en la primaria. Añade que, “basados en sus principios democráticos”, participarán en un proceso en el cual “los electores del partido determinarán si serán o no candidatos”.
El politólogo Carlos Guevara-Mann afirma que, evidentemente, los diputados panameñistas sí estarían en desventaja frente a sus pares de Cambio Democrático, que reservó espacios a 22 de sus 24 diputados. Los que obtengan la candidatura, dice, podrían verse afectados por la corriente antireeleccionista. Pero argumenta que no hay que perder de vista que “el clientelismo es muy fuerte”, y los diputados tienen acceso a recursos que nadie más tiene “para comprar su reelección”.
Por su parte, Lorena González, de Iniciativa por la Paridad, y quien le ha seguido la pista al actual proceso electoral, manifiesta que el no reservar espacios obliga a los diputados a ganar nuevamente la confianza del electorado frente a la campaña #noalareelección. Agrega que además permite que surjan nuevos liderazgos, necesarios para fortalecer la democracia interna de los partidos.
