Con el proyecto presentado por la CNRE se retoma el tema de la equidad de género presentado en la propuesta de 2010.
De ser aprobada la iniciativa en la Asamblea Nacional, la equidad se aplicará no solo en elecciones primarias, sino en las elecciones generales.
Para estas reformas, en los circuitos uninominales, las postulaciones para cada cargo deben cumplir con paridad de género, por lo que si el principal es de un género, el suplente debe ser del otro.
En los circuitos plurinominales, las postulaciones serán alternadas en el orden de la lista en función de género. Es decir, si el primero en la lista es un hombre, el segundo candidato de ese partido deberá ser mujer, aun cuando esta tenga una menor cantidad de votos que el segundo candidato masculino más votado.
La listas que no cumplan con estos requisitos serán rechazadas por el Tribunal Electoral.
Según Javier Ordinola, esta propuesta encontrará oposición tanto en diputados hombres como mujeres que han salido elegidas con gran cantidad de votos con las actuales reglas electorales.
El documento, además, hace menos rigurosos los requisitos para la formación y subsistencia de nuevos partidos.
En tal sentido, se reduce de 4% a 2% la cantidad de firmas para la formación y subsistencia de los partidos políticos.
Por ejemplo, si con la norma actual se requieren 64 mil firmas para ser reconocido como partido, con las reformas solo se requerirán 32 mil para el reconocimiento.
Mientras, el porcentaje de firmas que deben obtener los candidatos de libre postulación para ser reconocidos por el TE se incrementa de 1% a 2%, igualando la cifra requerida para un partido en formación.
