Pese a que el presidente de la República, Laurentino Cortizo, entregó ayer a las autoridades de salud las llaves del nuevo Hospital Integrado Panamá Solidario, todavía faltan algunos ajustes en este proyecto para poder iniciar la atención a pacientes con coronavirus.
La obra -que está en Albrook- tenía ayer 98% de avance, tras la terminación de la fase de construcción.
Ahora, el proyecto hospitalario se encuentra en la etapa de equipamiento de las instalaciones y, al mismo tiempo, se efectúan pruebas d el sistema de cámaras.
El ministro de Obras Públicas, Rafael Sabonge, subrayó ayer que además de las 100 camas, el hospital cuenta con tecnología, monitores y ventiladores en cada cama, las cuales estarán conectadas a un sistema para evaluar remotamente a los pacientes.
A su vez, detalló que las instalaciones disponen de un sistema completo con acondicionadores de aire de alta tecnología, a fin de evitar los contagios.
La ministra de Salud, Rosario Turner, informó que el Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social firmarán una carta de entendimiento, “para que este hospital sea un modelo de lo que debe ser el sistema sanitario panameño, es decir, [que] no siga fragmentado”.
El proyecto tiene un costo de $6.5 millones.
