La Fiscalía de Bolivia informó que desplazará a Panamá en los próximos días a dos de sus miembros para investigar a más de un centenar de empresas y accionistas nacionales, involucrados en el escándalo financiero relacionado con los papeles de la firma panameña Mossack Fonseca.
“El viernes 13 o el día lunes 16, en su defecto, un equipo de dos fiscales se hará presente en la República de Panamá. Hemos concertado la reunión con el fiscal (Javier) Caraballo que es el que lleva esta investigación en Panamá”, declaró el fiscal general boliviano Ramiro Guerrero. La misión debía viajar en abril apenas se supo que son 95 las firmas y 18 las personas implicadas en Bolivia en sociedades fantasmas, además de 8 beneficiarios y 35 accionistas.
El Gobierno boliviano solicitó entonces al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), información sobre sus connacionales, aunque este indicó en ese momento que carecía de “registros corroborados”.
Al develarse el martes una lista de involucrados, el vicepresidente boliviano Álvaro García anunció que creará una misión parlamentaria de investigación. “Hay que estudiar cuentas bancarias y compra y venta de empresas; no va a ser un estudio fácil, pero tengan seguridad de que la Asamblea Legislativa va a llegar hasta el final de las personas que eludieron el pago de impuestos a los bolivianos”, señaló.
Por otro lado, en Colombia, el fiscal general encargado, Jorge Fernando Perdomo, aseguró que esperarán un informe de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales para determinar si hay mérito o no para abrir una investigación tras las revelaciones del ICIJ, informó ayer el diario El Espectador.
Perdomo dijo que el solo hecho de estar en la lista no implica una vinculación a un acto delictivo. “Lo que vamos a hacer es empezar a cruzar, comparar las listas y nombres de las empresas con las investigaciones de lavado de activos en la Fiscalía”, indicó.
