Especialistas recomendaron al Ministerio de Salud (Minsa) mantener el uso de la mascarilla como medida de protección contra la Covid-19 en el país.
Para el neumólogo Reynaldo Chandler, en el contexto actual, en el que hay menos casos y muertes, con mucha mayor razón hay que mantener el uso de este elemento para vencer el virus.
“Parte del éxito del país radica en el uso de la mascarilla. En Panamá, ha sido muy beneficioso la colaboración de la ciudadanía con la utilización de la mascarilla y la careta en los lugares públicos”, manifestó.
En palabras del neumólogo, las mascarillas llegaron para quedarse y no se ve en su consultorio atendiendo sin ese elemento. “Si fuera yo, mantendría la medida por mucho tiempo”, dijo.
El Gobierno de Panamá, mediante Resolución No. 1420 emitida el martes 2 de junio de 2020, ordenó el uso obligatorio de mascarillas o cubrebocas para circular en todo el territorio nacional, como medida para prevenir contagios de la Covid-19.
El epidemiólogo Arturo Rebollón considera que flexibilizar el uso de la mascarilla debe ser un tema bien evaluado por las autoridades sanitarias, tomando en cuenta el resultado de su uso en el país.
A juicio de Rebollón, la utilización de este elemento debe mantenerse de forma estricta en los espacios cerrados, aunque sí se podría flexibilzar su uso en espacios abiertos pero con una gran campaña educativa por parte del Ministerio de Salud.
“El Gobierno tendría que hacer una campaña intensa, para educar a la población en este tema”, aportó.
El pasado 13 de octubre, el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, mencionó que evaluaban suavizar la medida de utilización del cubrebocas, sin embargo, este mes indicó que “por ahora vamos a quedarnos tal y como estamos”.
‘No hay lugar para complacencia’
Si bien la tendencia a la baja en los casos y las muertes por Covid-19 continúa en gran parte de las Américas, el subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, advirtió esta semana que el progreso en nuestra región no es una razón para volverse complaciente o descontinuar las medidas de salud pública que ayudan a la protección.
Su mensaje durante una sesión informativa fue claro: “es fundamental que mantengamos el rumbo hasta que todo el mundo esté vacunado y protegido”.
Según Barbosa, al menos 32 países de la región ya han alcanzado el objetivo de la Organización Mundial de la Salud de vacunar al 40% de la población para finales de 2021, y varios más están en camino a lograrlo. Sin embargo, muchos siguen sufriendo retrasos, y la cobertura en Haití, Nicaragua, Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Guatemala sigue siendo inferior al 20%.
“Una vez protegidos los que corren mayor riesgo [adultos mayores y pacientes crónicos], el siguiente paso es inmunizar a un alto porcentaje de la población adulta. Solo después, los países deberían considerar la posibilidad de vacunar a los grupos más jóvenes”, explicó el subdirector de la OPS.
Para el experto, la vacunación, combinada con medidas eficaces de salud pública, como distanciamiento y uso de la mascarilla, constituye la mejor estrategia para reducir la transmisión de la Covid-19 y salvar vidas.
“Estas medidas sientan la mejor base para que los países de la región reduzcan la circulación del virus y, en última instancia, vuelvan a poner en marcha sus economías y sociedades”, concluyó Barbosa durante su exposición.

