Hace pocos días, la Organización Internacional para las Migraciones (OMI) señalaba con algún regocijo que había un descenso en el número de muertes entre los inmigrantes que trataban de cruzar el Mediterráneo en su viaje a Europa y que ello parecía reflejar una mejor gestión del flujo de los refugiados y operaciones de rescate más rápidas. Según el organismo, citado por agencias internacionales de noticias, en lo que va del año, mil 370 inmigrantes y refugiados han perecido en el mar, casi 25% menos que en el mismo periodo de 2015, dijo el portavoz de la OIM, Joel Millman. Unas 191 mil 134 personas llegaron en bote este año a Italia, Grecia, Chipre y España. La cifra de muertos incluye 13 personas en mayo, y ninguno de ellos falleció en la ruta este del Mediterráneo entre Turquía y Grecia, donde las llegadas se han reducido desde que la UE firmó un acuerdo con Ankara para frenarlas, señalan los despachos noticiosos.
Una esperanza agridulce
27 may 2016 - 07:19 AM