El Plan General de Elecciones (Plagel) es la espina dorsal de las elecciones panameñas, ya que en este se estipulan las actividades vinculadas con el torneo electoral y los responsables de realizarlas. Lo que no está en el Plagel no se puede ejecutar. La organización de las elecciones toma un mínimo de dos años, por lo que la aprobación de las reformas electorales era necesaria para los cambios y reglas con las que el Plagel debe funcionar.
Tanto la experiencia reciente como los cambios legislativos han requerido que el Tribunal Electoral (TE) establezca un grupo de trabajo para la verificación y el análisis de la infraestructura donde se van a celebrar las votaciones, y la que es la medida más importante, la constitución de la comisión que trabajará la fiscalización de los fondos de las campañas.
Debido a la complejidad de controlar los financiamientos de las candidaturas, la logística de las auditorías y fiscalización electoral es probablemente el mayor reto de las elecciones de 2019. En este renglón el TE deberá identificar los recursos humanos, tecnológicos y financieros que necesita para cumplir a cabalidad con esta tarea.