La comunidad científica recibió ayer la noticia de que la dexametasona, un esteroide accesible y barato, es el primer medicamento bajo estudio que reduce de manera significativa la mortalidad entre pacientes con la Covid-19 que se encuentran graves, según los primeros resultados del ensayo clínico Recovery de la Universidad de Oxford.
No obstante, los hallazgos son preliminares, aún se están compilando y no se han publicado en una revista revisada por pares,
“La dexametasona es el primer medicamento que observamos que mejora la supervivencia en caso de Covid-19”, indicaron los responsables del ensayo británico Recovery.
El estudio se basa en una prueba amplia y estricta que suministró el medicamento a 2,104 enfermos escogidos al azar, a los que comparó con 4,321 enfermos que recibieron el tratamiento habitual.
El esteroide es recetado a menudo para tratar reacciones alérgicas, asma y artritis reumatoide, por su potente efecto antiinflamatorio.
Según los resultados preliminares, entre quienes solo podían respirar con la ayuda de un respirador, la dexametasona redujo las muertes en un 35%, mientras que la mortalidad bajó en un quinto entre quienes recibían oxígeno mediante una mascarilla.
Estas cifras son prometedoras porque un 40% de los pacientes bajo respiración artificial muere.
Javier Nieto, infectólogo y miembro del Comité Asesor por Coronavirus del Ministerio de Salud, dijo que el estudio es esperanzador y serio, pero espera los resultados finales para revisarlos.
Nieto subrayó, además, que se debe buscar un balance entre el instinto de creer en la utilidad de una droga versus el escrutinio crítico de su eficacia a través de la evidencia científica.
Añadió que en Panamá los esteroides son utilizados en el tratamiento de los pacientes con Covid-19.
En tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró el “avance científico” tras el anuncio de los investigadores británicos sobre un medicamento de la familia de los esteroides que reduce significativamente la mortalidad en los pacientes graves de Covid-19.
“Es una buena noticia y felicito al gobierno británico, a la Universidad de Oxford y a los numerosos hospitales y pacientes en el Reino Unido que han contribuido a este avance científico que salva vidas” , indicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, mediante un comunicado.
