Para el presidente de la Cámara de Comercio de Colón, José Ortega, la alta incidencia de criminalidad en esa provincia obedece a una acumulación de factores, como el desempleo, la deserción escolar y la falta de oportunidades, que llevan a los jóvenes a enrolarse en pandillas que les ofrecen dinero a cambio del transporte de drogas.
Ortega reconoció que la implementación de programas de carácter social en la provincia han tenido poco éxito, aunque admitió que se han hecho esfuerzos importantes, como la construcción de canchas deportivas y proyectos de urbanización, pero estimó que esto no parece ser suficiente.
A su juicio, se trata de un problema que durante años no se le puso atención y ahora ha explotado, rebasando el poder de contención de las autoridades administrativas y encargadas de la seguridad.
Tráfico de drogas en Colón
En ese mismo sentido se manifestó Edgardo Voitier, del Frente Amplio de Colón, quien aseguró que los gobiernos han enfatizado el trabajo de represión sobre los pandillas y grupos delictivos que operan en Colón, pero casi nada han efectuado para mejorar el empleo, la educación y las oportunidades de desarrollo de los jóvenes.
Voitier precisó que el desempleo en Colón alcanza el 14%, y al mismo tiempo hay muchos jóvenes subempleados, sumergidos en la informalidad y que no tienen derecho a la cobertura del Seguro Social, con ingresos muy bajos.
En este escenario de inseguridad, un grupo de ciudadanos realizó ayer una protesta frente al Ministerio de Seguridad Pública, a fin de exigir que se levante la veda en la importación de armas de fuego aplicada por el Gobierno desde 2010.
Raúl Eduardo Molina, de la Asociación Nacional de Importadores de Armas, explicó que la manifestación se produjo, porque la ciudadanía está indefensa ante la delincuencia.
Alegó que todo ciudadano está en el derecho a proteger sus bienes y su vida ante la agresión de un delincuente.