Estados Unidos (EU) instó ayer a establecer un diálogo en Venezuela para formar un gobierno de transición que permita organizar nuevas elecciones y ponga fin a la crisis política desatada con el segundo mandato de Nicolás Maduro, iniciado hace un año, y que es desconocido por más de medio centenar de países de América y Europa tras unas elecciones calificadas como fraudulentas.
Washington no se ha opuesto a conversaciones pasadas, pero ha sostenido firmemente que deberían empezar por discutir la salida de Maduro, líder de un régimen alineado con Cuba y respaldado por Rusia y China.
Ahora, casi un año después de reconocer como presidente interino de Venezuela al reelecto presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, mostró una mayor apertura a la diplomacia.
“Una rápida transición negociada a la democracia es la ruta más efectiva y sostenible hacia la paz y la prosperidad en Venezuela”, dijo.
“Las negociaciones podrían abrir el camino para salir de la crisis a través de un gobierno de transición que organizará elecciones libres y justas”, agregó.
Pompeo llamó a celebrar tanto elecciones presidenciales como legislativas antes de fin de año. “2020 presenta la oportunidad de otorgar al pueblo venezolano lo que ha estado exigiendo por años: elecciones presidenciales y de la Asamblea Nacional genuinamente libres y justas para elegir a sus líderes y comenzar el largo proceso de renovación”.
En una hoja de ruta publicada junto a su declaración, Pompeo dijo que el gobierno de transición debe supervisar las elecciones, que tienen que ser dirigidas por “autoridades electorales independientes” y “deben estar abiertas a todos los partidos y candidatos”.
En mayo de 2018 tuvo lugar una elección presidencial que despertó amplios cuestionamientos internacionales. Los nuevos comicios serían hasta 2024.
